Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


martes, 18 de septiembre de 2007

Reforma del Estatuto de Autonomía de Cantabria

Nuevamente iniciamos el curso político en Cantabria, después del paréntesis veraniego y de conformación de gobierno y equipos, el Parlamento de Cantabria vuelve a funcionar con la normalidad de la pasada legislatura, en la que el gobierno y la oposición se medirán dialécticamente en hacer valer unos su programa de gobierno y los otros toda la artillería de ataque a la gestión gubernamental.

Pues bien, dentro de las batallas que esta legislatura tendrán los grupos con representación parlamentaria, estará la de afrontar el debate de reforma del Estatuto de Autonomía de Cantabria. Después de 25 años en vigor y con un buen resultado, nuestro Estatuto necesita una profunda reforma, una reforma que hará que se modernicen aquellos aspectos en la que el Estatuto esta obsoleto y alejado de las necesidades, sociales y políticas de la actual sociedad cántabra.

Esta norma, diseñada y aprobada en un momento concreto de la historia más reciente de España, se ha quedado anclada en un modelo antiguo y en una realidad social, cultural y política muy diferente de las demandas de la ciudadanía en el presente y para el futuro. Nadie puede decir que el estatuto de Autonomía de Cantabria, no ha dado sus frutos, al contrario, ha sido bueno para el conjunto de la sociedad, para la convivencia y para el desarrollo de nuestra región.

En este debate que se abre, no sólo se hablará de mejorar el estado competencial de la región, sino que se abrirán otra serie de debates que llegarán a los ciudadanos con mayor fuerza y en los que se entablara un amplio debate social, temas como los símbolos, las banderas, los himnos, la nomenclatura, serán temas estrella, que aunque en principio, carecen de valor en la mejora de las condiciones sociales y económicas, no lo carecen en el estado de ánimo y de sentimiento de pertenencia a esta región.

Por lo que si la ciudadanía esta preparada para entablar este importante y amplio debate como es la reforma del Estatuto de Autonomía de Cantabria, también lo tiene que estar la clase política, y lo tiene que estar a la misma altura, poniéndose en el lugar de los ciudadanos, recogiendo y utilizando sus propuestas, modernizando los aspectos conpetenciales, pero también los sociales y los culturales, por que a lo mejor la bandera, el himno, la nomenclatura de hace 25 años, no es la misma que la del nuevo estatuto y el nuevo sentimiento de región que pueden reclamar los cantabros.

Por eso, desde estas líneas, creo que el debate tiene que ser amplio, sosegado, calmado, y viendo las diferentes visiones y realidades del sentimiento de región que tiene nuestra sociedad, y nuestros representantes institucionales, tienen que ser capaces de hacer que la reforma, salga un texto de amplío consenso, para que los cantabros podamos decir por lo menos otros 25 años que este es nuestro estatuto de Autonomía, tal como lo fue el salido hace ya un cuarto de siglo.

2 comentarios:

Pimienta dijo...

Buenas Raúl!
Te mando un saludito desde la capital europea!... porque los de Juventudes estamos poniendo "picas en Flandes". Por cierto, sabes si hay alguien por aquí? Si necesitas cualquier cualquier cosa, ya sabes que por estas tierras tienes una compi!

Raúl Santiago García López dijo...

Hola guapisima, intuyo que seas maría y que este en Berlín, jejeje.
pasalo bien y miraremos quien esta por esos lugares.

Un besito y escribe. Muacks