Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


jueves, 18 de octubre de 2007

Por fin Ley de la Memoria "Justa y necesaria"


Esta semana la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados aprobó el texto de la “Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura”.

Esta Ley ha buscado siempre no reabrir heridas, sino cerrar las existentes. Así, esta Ley que era un compromiso personal del presidente José Luís Rodríguez Zapatero nace con un espíritu conciliador. De esta actitud de consenso se desprenden los mayoritarios apoyos parlamentarios con los que se da trámite a la Ley, que solo es rechazada por PP y ERC.

Para la elaboración de esta Ley se han mantenido numerosas reuniones con multitud de asociaciones y colectivos, para recoger las distintas sensibilidades existentes sobre este tema. La Ley en su expositivo deja claro que su intención es la de cerrar heridas y no reabrir otras, profundizando en el espíritu de reencuentro y concordia que ya se había iniciado en la Transición y en medidas como la Ley de Amnistía de 1977, las Pensiones a viudas de fallecidos en la Guerra de 1979 o las indemnizaciones por estancia en prisión de 1990.

La Ley no hace la historia, ni la juzga, ni la revisa pero resulta ser un homenaje no sólo para todos aquellos que sufrieron durante la Guerra Civil y/o en el Franquismo, sino un auténtico homenaje a la Democracia Española en su conjunto. El artículo 3 de la Ley declara el carácter injusto de todas las condenas y expresiones de violencia personal producidas por motivos políticos o ideológicos, durante la Guerra Civil y dictadura franquista.

A partir de la entrada en vigor de esta Ley se considerarán sin vigencia jurídica actual aquellas resoluciones contrarias a los DD.HH. dictadas durante la Guerra Civil y el Franquismo. También declara ilegítimos los Tribunales y condenas impuestos en este período por motivos ideológicos o de creencias religiosas. De la misma manera contribuye a la rehabilitación moral de los represaliados, haciendo un especial hincapié en el reconocimiento de los derechos económicos y convierte el “Archivo de la Guerra” en el Centro Documental de la Memoria Histórica y Archivo General de la Guerra Civil, con sede en Salamanca.

Esta ley regula e implica a todas las administraciones públicas en la localización e Identificación de desaparecidos. Obliga en su artículo 15 a la retirada por parte de las Administraciones Públicas de placas, escudos, insignias, etc. conmemorativas de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura. También hace referencia a la retirada de subvenciones y ayudas públicas, de no cumplirse esto. Prohíbe la realización de actos de exaltación (ni de naturaleza política siquiera) de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo en el Valle de los Caídos.

Hace un reconocimiento explícito a las Brigadas Internacionales, que podrán acceder a la nacionalidad española sin tener que renunciar a la que tengan actualmente y a Asociaciones ciudadanas en defensa de la dignidad de las víctimas políticas, así mismo permite la adquisición de la nacionalidad española a los descendientes de los emigrantes, exiliados y deportados hasta el primer grado.

En resumen, esta Ley supone un punto de inflexión en la lucha por la defensa de la memoria histórica y en la reivindicación histórica en la lucha por el reconocimiento de los caídos o represaliados en defensa de los valores de justicia e igualdad del gobierno republicano legítimamente elegido.

Por tanto, en un marco conciliador, la Ley posibilita la restitución y reconocimiento a todas aquellas personas que han sufrido el olvido, el desprecio y han visto mancillado su vida, por el único delito de defender la legalidad constitucional. Una vez mas el PP no apoya esta restitución sino que además sus líderes no solo no condenan el franquismo sino que lo justifican, de la misma manera que los violentos justifican a ETA y a Batasuna, esta Ley, ante todo es justa y necesaria.




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1 comentario:

Isaac Almirón dijo...

Sabias que hubo paraguayos dentro de las Brigadas Internacionales? Prometo llevarte un libro sobre los paraguayos, eran casi todos militantes del Partido Comunista Paraguayo.