Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


martes, 30 de septiembre de 2008

Contestación abierta a Rouco Varela

La soberanía popular está por encima de la opinión de un cardenal, aunque se llame Antonio María Rouco Varela y sea presidente de la Conferencia Episcopal, al que además le quiero recordar que la moral válida en un Estado de derecho es la que señala la Constitución, y no el catecismo.

Sobre las críticas de Rouco Varela a la composición de la comisión de expertos creada por el Ministerio de Igualdad para analizar la reforma de la actual legislación sobre el aborto, afirmo que sus componentes se han elegido fundamentalmente en función de su relevancia como científicos en áreas como la medicina o el derecho, y no según sus convicciones religiosas, que en ningún caso pueden condicionar la legislación en un país laico y democrático como el nuestro.

Ni el Gobierno, ni ningún otro representante de los poderes públicos puede ni debe condicionar su trabajo y sus decisiones a unas determinadas convicciones religiosas y morales. Éstas forman parte de la esfera privada de cada ciudadano, y no pueden regir el trabajo de nuestros legisladores, que han de centrarse en conseguir el bien público, teniendo siempre como referencia el respeto a la Constitución y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Sobre las críticas a la asignatura Educación para la Ciudadanía, acuso a la Conferencia Episcopal y al PP de intentar confundir a los ciudadanos, al equiparar el adoctrinamiento propio de una asignatura como religión, con la formación en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales, que caracteriza a Educación para la Ciudadanía, y que ha se ser, según expresa la Constitución, el objetivo de la educación en nuestro país.

Por ello insisto, una vez más, que la asignatura Educación para la Ciudadanía no tiene nada que ver con la enseñanza moral y religiosa, a la que puede acceder todo aquel que lo desee gracias a la asignatura optativa de religión, y pido a Rouco Varela y al PP que distingan entre las convicciones y los principios del Estado, y que no pongan en peligro el éxito académico de muchos jóvenes con sus llamadas a la objeción.

Me pregunto si está en contra de las convicciones de Rouco Varela formar en valores como el de la igualdad entre el hombre o la mujer, o que se les explique que la homosexualidad no es una enfermedad ni una opción, sino que forma parte del ser de muchos ciudadanos y ciudadanas, y que Educación para la Ciudadanía se imparte desde hace años en la mayoría de los países de la Unión Europea, entre ellos Alemania, donde la asignatura forma parte del currículo escolar, sin que se haya producido ningún problema en las magníficas relaciones entre el Estado y la Iglesia alemana que tanto envidia Rouco.

Por último, sobre las referencias a la Ley de la Memoria Histórica, pido a Rouco Varela que respete a los familiares de las muchas víctimas de la represión, que sin ningún tipo de rencor tienen como único objetivo cerrar las heridas propias sin reabrir las ajenas, y devolver la dignidad y el reconocimiento a los muchos hombres y mujeres asesinados sin justificación alguna.

viernes, 26 de septiembre de 2008

VOTA POR OBAMA HOY

Llego el momento de votar por el cambio.......



Ven, vota por Obama hoy, vota por el cambio si.

'Los Girasoles ciegos', a por el Oscar




La película de José Luis Cuerda optará a la estatuilla a Mejor Filme en lengua no inglesa.

Trailer:


Audio de Javier Camara:




Audio de José Luis Cuerda:

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La memoria de la vergüenza

Desde hace unas semanas aproximadamente, estamos viendo el goteo de noticias relacionadas con la petición por parte de Garzón de los datos de los desaparecidos y muertos en la guerra civil y en la posterior y sangrienta dictadura del nacialcatolicismo de Franco.

Esta petición ya aplaudida por mi anteriormente y solicitada desde hacia mucho tiempo, ha dado en reconocer una realidad que puebla nuestro territorio geográfico y marítimo del estado español, la de vivir encima de un cementerio con miles de muertos enterrados o fondeados en fosas comunes.

Cada día vemos, como asociaciones, colectivos y familiares, se están encargando de facilitar toda la información que Garzón necesita, así mismo, ciertas instituciones también facilitan los datos y documentos que el juez solicita, pero siempre hay estamentos que se resisten a cumplir la Ley y el requerimiento de quien ostenta la justicia en un estado de derecho como el que disfrutamos desde hace casi 30 años.

Pues bien esos estamentos que objetan de cumplir la Ley, son los mismos que convivieron de manera idílica y de privilegios con el dictador, los mismos que niegan sus atrocidades por tanto tiempo bendecidas y justificadas, así mismo los herederos del franquismo se empeñan en que los muertos de España, sigan siendo olvidados en las cunetas y campos de nuestro país, los mismos que profesan una Fe de perdón y caridad, son los que niegan la localización, exhumación y recuperación de la dignidad de aquellos que fueron muertos y asesinados, con el único delito de defender la libertad y la democracia, de la que tanto sus asesinos han disfrutado durante todos estos años.

Creo que la Iglesia, debe cumplir la Ley y el mandato de Garzón y facilitar toda la documentación que obra en su poder, así mismo las instituciones tienen que poner los medios para poder llevar a cabo las exhumaciones e identificaciones de los asesinados en esa monstruosa memoria de la vergüenza que tiene España esparcida por sus pueblos y ciudades, ya que nuestra obligación como ciudadanos de bien es la de recuperar y honrar la memoria de aquellos que defendieron la dignidad de un pueblo y su libertad.

martes, 23 de septiembre de 2008

Nueva frase de la desverguenza

El PP es de los pocos del arco parlamentario que no fue protagonista del fracaso colectivo de la Guerra Civil” ha dicho, Francisco Granados del Partido Popular.

Como vemos, algunos siguen sin reconocer la historia de nuestro país, la hipocresia y la desverguenza son los signos de identidad de los dirigentes del Partido popular, eso si concursan para ver quien la tiene más gorda, la falta de memoria y dignidad.

Señores del PP un poco de sensibilidad con los mas de 146.000 asesinados que pueblan las cunetas de nuestro estado.

Test de Arte

Test de arte

Este suficiente sabe a bien. El juego esta interesante:test de arte. Lo descubrí gracias a Ruth Carrasco.

lunes, 22 de septiembre de 2008

UNIDAD FRENTE AL TERRORISMO DE ETA


Hoy nuevamente nos levantamos con un nuevo atentado de ETA, hoy nuevamente hay nuevas victimas de la barbarie terrorista, hoy de nuevo el dolor y la indignación recorre nuestros sentimientos, y hoy más que nunca nuestra solidaridad se centra en las victimas de este atentado y en la unidad de la ciudadanía y la clase política, frente a quien los comete.

Desde aquí quiero hacer de nuevo, un llamamiento a las fuerzas democráticas y a cada uno de los ciudadanos, a los partidos políticos, al Gobierno y a las Instituciones, para que hoy mas que nunca se unan contra el terrorismo; por que frente a la barbarie, al asesinato y a la extorsión sólo vale la unidad de todas y cada una de las fuerzas democráticas. Debemos unirnos en torno al estado de derecho, en torno a las instituciones democráticas, en torno al parlamento y sobre todo en torno al Gobierno de España y a nuestro Presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Cuando los bárbaros asestan estos golpes a la democracia, los demócratas debemos ser fuertes y anteponer el sentido común y la unidad a nuestras diferencias. Y esa es la unidad que representan nuestras Instituciones y nuestros gobernantes, elegidos democráticamente. Hoy, mañana y siempre, sólo pueden salir de nuestras bocas palabras, reproches y condenas a los terroristas, a los asesinos, a los instigadores de la violencia, a los que extorsionan; y sólo tienen que salir palabras de apoyo, cariño y respeto hacia las víctimas, hacia los poderes públicos, hacia la unidad de la ciudadanía, hacia los partidos democráticos, hacia el Gobierno de España y hacia nuestro Presidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Sólo de esta manera estaremos más cerca del fin de la violencia terrorista de ETA, sólo desde este convencimiento podremos seguir creyendo en la esperanza de la Paz para todos los españoles, sólo desde este camino podremos avanzar a una sociedad sin ataduras, sin extorsiones, sin violencia y en libertad.

martes, 16 de septiembre de 2008

Rajoy el “Le Pen” ibérico

Desde estas líneas quiero criticar duramente las declaraciones realizadas por Mariano Rajoy sobre la política de inmigración, y le quiero recordar que los inmigrantes que están cobrando el seguro de desempleo son trabajadores que han estado cotizando a la Seguridad Social, que han pagado sus impuestos, y por ello tienen derecho a recibir las prestaciones que contempla la legislación de nuestro país.

Las declaraciones de Rajoy el “Le Pen” ibérico son irresponsables y xenófobas, pura demagogia que puede tener graves consecuencias, ya que sólo sirven para crear un sentimiento de rechazo contra miles de personas que a lo largo de estos años han estado trabajando junto a nosotros y contribuyendo con sus impuestos a la mejora de nuestra sociedad y de los servicios que percibimos todos los ciudadanos.

Creo que la política de inmigración del Gobierno es correcta, ya que se ha trabajado a lo largo de todos estos años para fomentar una inmigración legal y regulada, y para ello se han utilizado todas las herramientas disponibles, que han incluido la persecución de las mafias de trata de personas, los acuerdos con los países de origen para facilitar la repatriación de las personas que han llegado de forma irregular y la llegada ordenada y en función de las necesidades productivas de trabajadores extranjeros, y el trabajo conjunto con las autoridades europeas para combatir la inmigración ilegal.

Por ello, las palabras de Rajoy demuestran que no es un político preparado para gobernar, y que no le importa alentar actitudes xenófobas, ni es capaz de valorar cuáles ni de qué tipo pueden ser las consecuencias de sus palabras. Para mí, ante la falta de propuestas y de ideas Rajoy ha optado por continuar con la estrategia de la crispación, y por la continua ultra derechización de su partido.

Me pregunto que le parecería a Rajoy que en estos momentos de crisis gobiernos como el francés, el suizo o el alemán decidieran quitar las prestaciones y pensiones a las que tienen derecho los miles de ciudadanos españoles que están trabajando en esos países, y que por muchos años que lleven viviendo allí siguen siendo inmigrantes españoles.

Estoy seguro que Rajoy no tardaría en mostrar su indignación y pedir al Gobierno que actuara para que nadie arrebatara a los ciudadanos españoles las prestaciones y las pensiones a las que tienen derecho, solicito a Rajoy más sentido común, menos demagogia, y más respeto a los trabajadores, sean de la nacionalidad de la que sean.

viernes, 12 de septiembre de 2008

11º CONGRESO REGIONAL DEL PSC-PSOE


PRIMER SONDEO DE INTENCIÓN DE VOTO




Lola Gorostiaga estaría rondando el 70% de los votos tras la elección de todas y todos los delegados en las Asambleas de las Agrupaciones locales del PSC-PSOE y del congreso de las JSC.

Blanca Rosa Gómez superaria el 25% en la intención de Voto y habría cerca de un 6% que todavia no tienen decidido el voto.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Apoyo a la reforma de la Ley del Aborto

Desde esta tribuna quiero expresar mi apoyo a la iniciativa de impulsar en el Parlamento los trabajos destinados a reformar la actual Ley del Aborto, y exijo la aprobación de una Ley de Plazos que garantice la seguridad jurídica y el respeto a los derechos fundamentales de las mujeres y de los profesionales que las atienden.

Una ley equiparable con las legislaciones de los países más avanzados de nuestro entorno, que además se atenga al criterio de la equidad territorial en la prestación de este servicio que debe estar incluido en la red sanitaria pública o concertada, y que se garantice la accesibilidad.

En este sentido, considero imprescindible que la nueva norma regule de forma exhaustiva el derecho a la objeción de conciencia de los médicos, y han afirmado que la situación actual es completamente intolerable, por lo que es imprescindible que la norma articule los instrumentos necesarios para evitar que, tal y como ocurre ahora, la mayoría de las mujeres que quieren interrumpir su embarazo se vean obligadas a recurrir a clínicas privadas para hacer efectivo su derecho al aborto.

Así, pido que la norma establezca la obligación de los trabajadores de la sanidad pública de cumplir con la legislación, y que tal y como se ha recogido en el proyecto de Ley de Dignidad ante el Proceso de muerte impulsado por la Junta de Andalucía, recoja el derecho a la objeción de conciencia de los médicos, no en general, sino en cada caso, y siempre como un derecho individual.

La revisión y actualización de la actual legislación sobre el aborto, aprobada hace más de veinte años, es necesaria, ya que la norma vigente ha quedado obsoleta y ya no responde ni a las reivindicaciones, ni a las necesidades de la sociedad y especialmente de las mujeres, que necesitan que demos un paso más que permita garantizar definitivamente el respecto a su derecho a decidir sobre el control de su maternidad.

Una sociedad progresa en función del número y de la calidad de los derechos reconocidos a sus ciudadanos, y la reforma de la actual ley de interrupción del embarazo supone un avance en el reconocimiento de los derechos de las mujeres, y en la consecución de una mayor igualdad en nuestra sociedad.

Además, ante la previsible escalada conservadora de reacción y rechazo de estos avances, quiero recordar que ante los grandes avances sociales, civiles y políticos las fuerzas conservadoras, sean estas sociales, políticas o religiosas, siempre se han opuesto, y por ello no se pueden permitir ni insultos ni mentiras que intenten desacreditar a la parte de la sociedad que más se va a beneficiar de estos avances sociales y esta conquista de derechos

Por ello reafirmo mi apoyo al Gobierno y a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído ante esta reforma, solicito a los colectivos sociales, especialmente los feministas, a los colectivos políticos, y a los colectivos religiosos que apoyen esta reforma, para que sea la sociedad, a través de las leyes, quien marque el progreso social, y no la moral privada o la radicalidad de la jerarquía eclesiástica la que frene los avances y coarte la libertad de los ciudadanos.

Por último, pido a todas las Administraciones Públicas un mayor compromiso en el fomento de la educación sexual, y que se haga especial incidencia en la información sobre la utilización de métodos anticonceptivos, ya que es la mejor forma para evitar el aumento en el número de abortos entre jóvenes y adolescentes.

INTERVENCION DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Madrid, miércoles, 10 de septiembre de 2008

Señora Presidenta, Señorías,

Comenzaré esta intervención explicando las razones por las que he solicitado, al inicio mismo de este período de sesiones, comparecer ante ustedes.

Hace tan sólo dos meses, el 2 de julio pasado, intervine ante esta misma Cámara para exponer la posición del Gobierno sobre la evolución de la economía y las medidas que habíamos decidido adoptar en respuesta a la misma. Manifesté entonces que atravesábamos “una situación ciertamente difícil y complicada”, caracterizada por “un claro y rápido empeoramiento” de nuestra economía. Afirmé que se trata de una situación “que padecen muchos ciudadanos”, muchos ciudadanos que han visto reducida su capacidad adquisitiva, y no pocas empresas que encuentran dificultades de financiación. Y, en particular, destaqué el fuerte ajuste que se está produciendo en el sector de la construcción, más rápido e intenso del que habíamos previsto, que se está saldando con un alto coste en términos de empleo.

Esta descripción de la situación sigue siendo hoy sustancialmente válida. Las semanas transcurridas desde la sesión de principios de julio no han hecho sino confirmar este escenario serio, cuando no agravar aún más su percepción.

Quiero exponer los datos nuevos y las perspectivas del inmediato futuro; explicar las decisiones que ha adoptado en este tiempo el Gobierno y las que tiene previsto adoptar en adelante; llamar al esfuerzo y al compromiso colectivos, y tratar de fortalecer la confianza de los ciudadanos sobre las posibilidades ciertas, reales, no lejanas de la sociedad española de salir de esta situación. Éstos son los objetivos de mi intervención y éstas son las razones que hoy me traen ante Sus Señorías.

Señora Presidenta, Señorías,

En los dos últimos meses pocas cosas de fondo han cambiado y las que lo han hecho han ido, en general, en la mala dirección. Esto es lo que reflejan los datos de las principales economías del mundo industrializado y esto es lo que subrayan los analistas más especializados y prestigiosos de España y de fuera de nuestras fronteras.

Lo han hecho para las previsiones, para el crecimiento, para la inflación, para la producción industrial, para la evolución de los mercados hipotecarios y también para algo más intangible, pero tan importante o más que todo lo anterior, las sensaciones y temores de los ciudadanos, aunque no esté de más recordar que los índices de confianza que en España se han hecho públicos hace tan sólo unos días muestran una notable recuperación de las expectativas de los españoles, de su confianza en el futuro y de su convicción de que ganaremos, más pronto que tarde, este importante reto, este momento delicado.

Hay, sin embargo, un dato nuevo, positivo, cuya relevancia no cabe ignorar: en estas últimas semanas se ha producido un descenso significativo del coste del petróleo, que ha empezado a aliviar ya la fuerte presión sobre los precios de todas las economías desarrolladas que habían ejercido las desmedidas alzas de la primera parte del año. Cuando se produjo mi intervención en julio, el petróleo cotizaba a 145 dólares, doblando los 72 dólares por barril de hace un año; pero ayer lo hacía en torno a los 100 dólares. Es mucho todavía, pero es sensiblemente menos que hace dos meses.

Si hay coincidencia en que el movimiento al alza explica buena parte del incremento de la inflación vivida en el último año, también la habrá en que, si esta variabilidad se mantiene en los niveles actuales, todo permite prever una caída de la inflación. Ya ha bajado cuatro décimas en agosto, así lo hará probablemente en septiembre y continuará hasta situarse por debajo del 4 por 100 a final de año, lo que, sin duda alguna, supondrá un alivio en los precios para las familias, para las empresas y también para el sector público.

Por el contrario, no ha cesado aún la incertidumbre financiera internacional y la contracción de liquidez que ha llevado aparejada, aunque también en este último caso la reciente medida adoptada por la Reserva Federal americana en relación con la crisis de las hipotecas en Estados Unidos puede tener efectos positivos.

Es obligado reseñar que durante el segundo trimestre del año las grandes economías europeas, la Unión Europea en su conjunto, han entrado en crecimientos negativos. Por primera vez desde la creación de la zona euro se ha registrado un crecimiento intertrimestral negativo de 0,2 por 100, liderado por Alemania y Francia. Alemania ha caído un 0,5 por 100, Italia y Francia lo han hecho en un 0,3 por 100, y el Reino Unido ha tenido un crecimiento nulo. Estos países son nuestros principales socios comerciales. Constituyen, pues, el marco en el que nos desenvolvemos; un marco, por tanto, ahora más desfavorable para nuestra propia situación de estancamiento.

La economía española es muy sensible al contexto internacional, porque es una economía muy abierta, con una tasa de apertura del 60 por 100, y nuestro dinamismo depende, en gran medida, del comportamiento de las economías desarrolladas. Es, además, una economía con una alta dependencia energética, que nos hace más vulnerables a las variaciones al alza del precio del petróleo. Y, como tercera característica, fruto del fuerte esfuerzo inversor llevado a cabo en los últimos años, la economía española ha acumulado un elevado déficit exterior con la consiguiente necesidad de financiación internacional.

Señorías,

Los datos más recientes de la economía española no han registrado el crecimiento negativo de algunos de nuestros socios, pero nos ilustran claramente acerca del frenazo que hemos sufrido. La Contabilidad Nacional del segundo trimestre, publicada en agosto, indica un crecimiento del 1,8 por 100 interanual, pero el dato intertrimestral, el 0,15 por 100, refleja una situación de práctico estancamiento.

El deterioro del entorno internacional y el ajuste mostrado por la demanda nacional en la primera parte del año ya llevaron en julio al Gobierno a revisar su cuadro macroeconómico al presentar las líneas generales del Presupuesto General del Estado para 2009. De acuerdo con esta revisión, consideramos que en la segunda parte de 2008 y primera de 2009 el crecimiento seguirá siendo débil o muy débil, de forma que el Producto Interior Bruto podría crecer en torno al 1,6 por 100 de promedio en 2008 y el 1 por 100 en 2009.

Señorías,

En mi anterior comparecencia afirmé sin ambages que el Gobierno afronta la situación con plena consciencia y responsabilidad. Lo vuelvo a hacer hoy porque, si bien es verdad que buena parte de los factores que han originado esta situación no dependen de nosotros, también lo es que la economía española tiene problemas específicos que afrontar y también lo es lo es, sin duda, a nuestro juicio que, en todo caso, nuestro país cuenta con más medios que en otras coyunturas adversas del pasado para afrontar y paliar sus consecuencias.

Por todo ello, el Gobierno es y se siente plenamente responsable; es y se siente, más que nunca, responsable del bienestar de los ciudadanos; es y se siente responsable, en particular, del empleo y sabe bien que será juzgado por la eficacia de sus acciones para contribuir a mantenerlo y a crearlo.

Pero el Gobierno es y se siente responsable también de transmitir a toda la sociedad española la confianza que merece nuestra economía, la confianza que merece nuestro país a tenor de su trayectoria y de la fortaleza adquirida en estos últimos años y la confianza que generan la capacidad y el esfuerzo de los ciudadanos. Por eso tiene todo el sentido una comparecencia como ésta.

Además, en estos dos meses se han adoptado nuevas medidas, como las aprobadas en el Consejo de Ministros extraordinario del 14 de agosto, de las que yo mismo di cuenta a la opinión pública. Y, sobre todo, ha echado a andar el diálogo social, que para nosotros es una pieza estratégica clave para atravesar este período de serias dificultades y relanzar con fuerza la economía española hacia el futuro.

En particular, con el diálogo social vamos a hacer frente al que, sin duda, es el dato más preocupante, el que más preocupa al Gobierno. Con el dato de agosto de afiliación a la Seguridad Social, en el último año el empleo ha descendido en nuestro país en más de 150.000 trabajadores, a la vez que el número de parados ha aumentado en cerca de medio millón de personas.

El empleo es, Señorías, el principal objetivo del Gobierno. Cada persona que accede al mercado de trabajo y no encuentra empleo y, sobre todo, aquellas que, teniendo empleo, lo pierden, representan la dolorosa fracción de un fracaso colectivo, que interpela directamente a quienes tenemos la responsabilidad de dirigir los asuntos públicos y al Presidente del Gobierno, en primer lugar.

Por esta razón, volver a crear empleo para mantener, no sólo la actual población ocupada, sino para absorber, además, a quienes se incorporan a la población activa, será el mejor termómetro de la evolución de la situación, el único realmente satisfactorio para nosotros, el parámetro definitivo de la idoneidad de las medidas que estamos poniendo en marcha.

Señorías,

Conviene recordar que en los últimos años hemos creado mucho empleo en España, tanto como para contar ahora con la cifra más alta de personas trabajando de nuestra historia, en torno a veinte millones. Contar con una población activa de casi veintitrés millones de personas con ganas de trabajar es, probablemente, en efecto, el mejor baluarte a medio y largo plazo de la economía española, porque se trata, además, de la población activa mejor formada de la historia de nuestro país y que será relativamente más joven que la media europea a lo largo de las tres próximas décadas.

Pero, junto a ello, tenemos otras ventajas comparativas en las que asentar a corto plazo el camino de la recuperación del crecimiento:

• Primero, tenemos un sólido sistema financiero que supera los estándares internacionales de solvencia, provisionamiento y rentabilidad.

• Segundo, los agentes económicos internacionales siguen confiando en la economía española. Los flujos de inversión extranjera directa recibidos en el primer semestre del año así lo certifican. Se sitúan en cifras record, tanto la inversión total (29.514 millones de euros, desde los 9.199 millones de euros del primer semestre del año pasado), como la inversión productiva.

• Tercero, las empresas españolas están afrontado con éxito su proceso de internacionalización, que les permite diversificar riesgos. España es la octava economía emisora de inversión directa en el exterior y la sexta en exportación de servicios.

• Cuarto, tanto el sector público como el sector privado están comprometidos con la capitalización física, humana y tecnológica de nuestra economía, determinantes del crecimiento sostenido en el largo plazo, como se reflejará, de nuevo, en los Presupuestos de 2009.

• Quinto, existe margen para realizar una potente política fiscal contracíclica. La rigurosa gestión presupuestaria acometida en la anterior Legislatura capacita al Gobierno para que, en esta coyuntura desfavorable, lleve a cabo una política fiscal que permita impulsar la demanda interna y aumentar la liquidez de las empresas. El punto de partida es rotundamente más favorable que en los países de nuestro entorno: en 2007, superávit del 2,2 por 100 y deuda pública de tan sólo el 36 por 100 en relación con el PIB en España, frente al déficit del 1,8 por 100 y la deuda del 65 por 100 del PIB en las cuatro principales economías europeas.

• Sexto, demanda externa y productividad del trabajo. Las grandes ausentes del modelo de crecimiento español en el último ciclo han revertido su tendencia histórica: la demanda externa contribuye ahora al crecimiento (ha registrado en el segundo trimestre de 2008 una aportación positiva de tres décimas por primera vez desde el segundo trimestre de 2001) y la productividad del trabajo (con un crecimiento del 1,4 por 100, el mayor en los últimos doce años) suma ahora a la convergencia real de España con las principales economías de Europa.

Éstas son las fortalezas de la economía española, las que todo Gobierno tendría la obligación de hacer valer y las que mi Gobierno ha tratado de hacer valer desde el principio, porque, Señorías, a pesar de que el empeoramiento registrado en estos últimos meses ha sido más rápido e intenso de lo que la mayoría había previsto, como muestra la modificación sucesiva de las diversas previsiones, el Gobierno ha actuado desde el primer momento. Como era su obligación, pero lo ha hecho. Lo ha hecho desde el primer Consejo de Ministros de esta Legislatura y en los cinco meses transcurridos desde entonces ha sido el primer Ejecutivo europeo en aprobar un paquete tan ambicioso de medidas como para comprometer 65.000 millones de euros para los años 2008 y 2009. Debo reiterar esta afirmación que no fue desmentida por ningún grupo en la anterior comparecencia.

Hacemos lo que debemos, pero lo estamos haciendo sin adoptar ninguna medida que comprometa el futuro y de la que nos tuviéramos que arrepentir, y con el significado económico y político que ahora volveré a explicar, siendo conscientes también de que los efectos de estas medidas no son instantáneos, que se verán a medio plazo y que en ningún caso servirán para contrarrestar globalmente una situación internacional adversa.

El grueso de las medidas que dependen sólo del Gobierno está ya aprobado o en desarrollo y tendrán, en su caso, su oportuna plasmación en el Proyecto de Presupuestos que remitiremos a esta Cámara. Por eso, no esperen una nueva batería de anuncios o propuestas. No tiene sentido improvisar o aprobar todos los días nuevas iniciativas, pero el Gobierno permanece atento y analiza las diferentes posibilidades de actuación en función de la evolución de las circunstancias. Esto explica que les pueda ya adelantar que, en forma inminente, el Gobierno adoptará medidas adicionales en los dos ámbitos que marcan su preocupación dominante: la creación de empleo y la actuación en el sector que más provoca la destrucción de empleo, el inmobiliario. A ellas me referiré dentro de un momento.

Junto a las medidas vinculadas con el empleo, me referiré a continuación, en primer lugar, a las medidas para promover la competitividad de la economía española, esto es, medidas de apoyo a las empresas y de reforma de los mercados que contribuyan acelerar el cambio de patrón productivo iniciado en la Legislatura anterior; en segundo lugar, a las medidas para reforzar la cohesión social, la solidaridad, el apoyo a los ciudadanos y, en particular, a los que puedan encontrarse una posición más vulnerables; en tercer lugar, a las medidas de austeridad y, en cuarto lugar, al diálogo social y al empleo Por tanto, competitividad, políticas sociales y atención a la familia, austeridad y diálogo social y empleo son los cuatro vectores de la acción que impulsa el Gobierno para superar la situación de estancamiento en la que se encuentra la economía española.

Competitividad

En primer lugar, fomento de la competitividad.

Con el objetivo de mejorar las condiciones para que las empresas puedan llevar a cabo las inversiones productivas necesarias para superar la actual situación, en especial por el endurecimiento en el acceso al crédito a las pequeñas y medianas empresas, el Gobierno ha activado un ambicioso programa que moviliza veinticuatro mil millones de euros de nuevos recursos hasta 2010.

Dentro de las actuaciones de fomento empresarial del ICO hacia las Pymes hay que señalar que el conjunto de líneas existentes han otorgado hasta septiembre un montante de 5.721 millones de euros en más de 74.000 proyectos de inversión, lo que representa el 72 por 100 del total aprobado para el presente año.

Además, entre los nuevos recursos destaca una línea adicional de tres mil millones de euros de avales con la garantía del Estado, destinados a facilitar la financiación de pequeñas y medianas empresas. Con estos avales ya se han constituido dos fondos de titulización y a final de año se espera haber movilizado activos por un importe superior a los 7.500 millones de euros, aumentando así la liquidez de las empresas. Estas líneas de crédito están funcionando bien y el Gobierno no descarta que, en función de la evolución de la situación, pueda ampliar sus objetivos y las condiciones de acceso a las mismas.

A partir de enero de 2009 entrará en vigor la modificación del sistema de devoluciones del IVA, que podrá ser mensual. A esta medida podrán acogerse cerca de 1.200.000 empresas, que ingresarán en torno a seis mil millones de euros a lo largo de 2009, sin tener que esperar a recibirlos en el momento de presentar la liquidación en 2010.

También quiero hacer mención a la reducción del Impuesto de Sociedades, que acaba de entrar en vigor plenamente. La segunda fase de reducción del tipo para las grandes empresas ha pasado en 2008 del 32,5 por 100 al 30 por 100, que se une a la reducción llevada a cabo en la anterior Legislatura donde se redujo el tipo de gravamen a las Pymes, del 30 al 25 por 100. Creo que es importante resaltar que mi Gobierno es el primero en la democracia que ha bajado los tipos del Impuesto de Sociedades y lo ha hecho de un modo compatible con las necesidades recaudatorias del Estado.

Junto a ello, hemos aprobado la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio por estimar que penalizaba innecesariamente el ahorro y ser un impuesto obsoleto. Debo recordar también que es el primer Gobierno de la democracia que decide la supresión del Impuesto del Patrimonio.

En el sector de la construcción la iniciativa del Gobierno se ha centrado en apoyar la reorientación del sector hacia áreas de actividad alternativas a la construcción de vivienda libre, en concreto al desarrollo de las Viviendas de Protección Oficial y de la rehabilitación, y a desarrollar el mercado del alquiler. Para ello, el Gobierno ha anunciado un conjunto de medidas que movilizarán hasta 2010 veinte mil millones de euros adicionales a la dotación presupuestaria del nuevo Plan de Vivienda 2009-2012.

En el ámbito de financiación para la adquisición de vivienda protegida, el ICO ha otorgado ya este año una línea de avales por importe de cinco mil millones de euros para titulizar préstamos hipotecarios destinados a Viviendas de Protección Oficial. Prueba del éxito de la convocatoria entre las entidades financieras es que su demanda ha superado los veinticinco mil millones de euros. La adjudicación se realizó el pasado mayo y se espera que los primeros fondos puedan salir al mercado en octubre. El Gobierno se ha comprometido a continuar esta línea de avales también por importe de cinco mil millones de euros anuales para 2009 y 2010.

Además, se ha modificado el Plan de Vivienda vigente para dotar a las Comunidades Autónomas de mayor flexibilidad para acordar con el sector privado la transformación de vivienda libre en vivienda protegida.

Igualmente, se impulsan las actividades de rehabilitación y mejora de la calidad de las edificaciones, contribuyendo así al objetivo de reducir la dependencia energética. A tal efecto, el Consejo de Ministros del 14 de agosto acordó la flexibilización de la mayoría requerida en las comunidades de propietarios para la realización de obras de mejora energética. Además, antes de fin de año el Ministerio de Vivienda presentará un nuevo marco normativo para impulsar la renovación y rehabilitación de edificios y viviendas, simplificando la normativa existente.

Con respecto al mercado de alquiler, el Consejo de Ministros del pasado día 14 de agosto aprobó, para su remisión al Consejo General del Poder Judicial, el Anteproyecto de Ley de reforma de las Leyes de Arrendamientos Urbanos, de Enjuiciamiento Civil y de Propiedad Horizontal, que dotará de mayor seguridad jurídica y garantías a los propietarios de viviendas, estimulando el mercado del alquiler.

Ahora les quiero exponer las dos nuevas iniciativas sobre el sector inmobiliario a las que antes me he referido. En primer lugar, se autorizarán sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario. Se trata de sociedades cotizadas que gozarán de un régimen fiscal favorable, impulsarán el mercado de alquiler, facilitarán el acceso a la inversión en inmuebles al pequeño y mediano ahorrador, proporcionarán flexibilidad a las inversiones inmobiliarias de las empresas, aportarán liquidez a las inversiones inmobiliarias y, por lo tanto, contribuirán a dinamizar el mercado inmobiliario.

En segundo lugar, se pondrá en marcha una nueva línea de mediación del Instituto de Crédito Oficial, que también tendrá como objetivo impulsar la oferta de alquiler y facilitar el ajuste en el sector. En concreto, se les facilitará a los promotores inmobiliarios la transformación de sus préstamos para la construcción de viviendas en un préstamo a más largo plazo y, en contrapartida, aquellos se comprometerán a incorporar las viviendas al mercado de alquiler durante un período determinado de tiempo. Dicha actuación estará dotada inicialmente con tres mil millones de euros, que podrán ampliarse en función de la respuesta del mercado.

En definitiva, actuaciones concretas para mejorar la competitividad del sector inmobiliario, a la vez que se fomenta el mercado de alquiler y se proporcionan mecanismos de liquidez a las empresas que han acumulado importantes stocks inmobiliarios.

Junto a ello, la obra civil seguirá ofreciendo un área de actividad alternativa al sector y es un importante factor de mejora a medio y largo plazo de la productividad de la economía.

Por ello, seguiremos desarrollando el Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte con igual o superior intensidad que hasta ahora. Hemos realizado un esfuerzo para acelerar la licitación, de forma que en los cuatro primeros meses del año fue un 64 por 100 mayor que la del mismo período del año anterior. En los últimos meses, y debido a la necesidad de adaptar los procesos a la entrada en vigor de la Ley de Contratos del Sector Público, el ritmo de licitación se ha moderado, pero se trata de un efecto temporal. Descontando la inversión excepcional en 2007 correspondiente al Plan de Acondicionamiento de las Autovías de Primera Generación, cerraremos 2008 con una licitación un 11 por 100 superior a la del año anterior, superando los 15.400 millones de euros licitados en obra civil.

Además, para agilizar más la licitación en el Consejo de Ministros del pasado 14 de agosto se aprobó la reducción al máximo del tiempo de tramitación de las Declaraciones de Impacto Ambiental compatible con la tutela efectiva de los intereses medioambientales.

También les puedo anunciar que el Proyecto de Presupuestos cumplirá el compromiso de que en el año 2009 la inversión en infraestructuras crecerá por encima del promedio de incremento en el gasto público.

Por otra parte, el Gobierno se ha propuesto acelerar su programa de reformas estructurales. A este respecto, el Consejo de Ministros del 14 de agosto aprobó un calendario detallado de actuaciones, que afectan al sector del transporte, al de la energía y la lucha contra el cambio climático, y al de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. Incluyen medidas sobre el transporte de mercancías por ferrocarril, un nuevo modelo de gestión aeroportuaria, el régimen económico y de prestación de servicios de los puertos, la reducción de nuestra dependencia del petróleo o el Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011, que incluye una treintena de medidas concretas para reducir nuestras importaciones de petróleo en un 10 por 100.

Hemos comprometido una transposición exigente de la Directiva de Servicios europea presentando, antes del 31 de diciembre de 2008, el Anteproyecto de Ley sobre el libre acceso y ejercicio de las actividades de servicios. Se trata de una reforma trascendental para mejorar la competitividad del sector servicios, que representa dos tercios del empleo, y reducir así nuestro diferencial de inflación. Una medida de su profundidad es que afecta a 80 leyes y 370 reales decretos en el ámbito de la Administración General del Estado.

En este contexto el Gobierno acometerá una reforma específica de los servicios profesionales. Para ello antes de final de año el Ministerio de Economía y Hacienda elevará al Consejo de Ministros un Anteproyecto de Ley para fortalecer el principio de libre acceso a estas profesiones, favoreciendo su ejercicio conjunto, suprimiendo restricciones injustificadas a la competencia, reforzando la protección de los usuarios y consumidores, e impulsando la modernización de los Colegios Profesionales, con cuyo concurso queremos contar para acometer la reforma.

En cuanto a la modernización de la Administración y la reducción de cargas administrativas, el Consejo de Ministros ha aprobado ya dos paquetes de reducción de cargas que permiten agilizar 83 procedimientos ahorrando tiempo y costes a ciudadanos y empresas. En este mismo ámbito de la modernización de la Administración el Ministerio de Economía y Hacienda presentará, antes del 31 de diciembre de 2008, una propuesta para revisar la normativa sobre organismos reguladores sectoriales, con el objetivo de reforzar su independencia, su capacidad de supervisión y su responsabilidad frente a los ciudadanos.

En definitiva, son reformas en sectores clave para mejorar la competitividad de nuestro tejido productivo y para preparar el camino a una senda de crecimiento sostenido.

Políticas sociales y de apoyo a las familias

Si este primer bloque de medidas tiene como finalidad proporcionar instrumentos para superar cuanto antes este período de dificultades y aprovecharlo para mejorar nuestro futuro, el segundo de los que abordo hoy, el de las políticas sociales y el del apoyo a las familias, atiende al principio básico para este Gobierno de que las dificultades no pueden sufrirlas en mayor medida los ciudadanos que se encuentran en una posición más vulnerable, de que en un periodo como éste es aún más necesario velar por la cohesión social y de que hay un imperativo de solidaridad para nosotros insoslayable.

Señorías,

Durante la anterior Legislatura con el esfuerzo de todos hemos conseguido un avance sin precedentes para la mejora de la protección social y la consolidación del Estado del Bienestar.
Ustedes conocen estos avances y los conocen también los ciudadanos: son los aumentos producidos en las pensiones más bajas y en el Salario Mínimo Interprofesional; la puesta en marcha del sistema de la dependencia; las ayudas por nacimiento de hijo; la garantía completa de la gratuidad de la educación infantil de tres a seis años; el permiso de paternidad; la Renta Básica de Emancipación o el programa de salud bucodental para niños.

Son decisiones y medidas que representan un enorme esfuerzo en políticas sociales y de apoyo a las familias, un enorme esfuerzo que hace la sociedad española para garantizar su propia cohesión, y son decisiones y medidas que vamos a mantener y consolidar como una salvaguarda particularmente valiosa en esta etapa dura y complicada que estamos atravesando.

No sólo eso, sino que nos proponemos, a pesar de las dificultades, cumplir con los compromisos sociales de nuevos avances suscritos para esta Legislatura. Así, vamos a subir las pensiones mínimas en 2009 un 6 por 100 de media, muy por encima de la subida del conjunto de las pensiones; vamos a destinar cerca de 1.200 millones de euros para dependencia en este mismo ejercicio; vamos a seguir haciendo un esfuerzo importante en materia de becas como piedra angular de la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación, aumentando su cuantía para 2009 en un 6 por 100 de media y elevando el nivel de renta máximo para percibir la llamada beca general en un 27 por 100; y vamos a hacer un esfuerzo muy importante en educación infantil de cero a tres años, habiéndose ya aprobado para 2008 el reparto entre las Comunidades Autónomas de 130 millones de euros.

Lo reitero: en los Presupuestos del año 2009 todas las conquistas de la anterior Legislatura en materia de protección social se van a consolidar, se van a producir algunos nuevos avances y, además, será necesario hacer algún esfuerzo adicional directamente vinculado con las consecuencias del estancamiento, como lo que representa el incremento de la dotación para las prestaciones por desempleo.

Con el objetivo de mejorar la renta disponible de las familias, mermada apreciablemente por la subida de las hipotecas y la subida de los precios, el Gobierno está devolviendo seis mil millones de euros, un billón de las antiguas pesetas, a más de dieciséis millones de contribuyentes por la vía de la deducción de cuatrocientos euros en el IRPF que se aplica a asalariados, pensionistas y autónomos. Quiero resaltar que la primera mitad de la devolución se produjo a finales de junio, por lo que no se ha reflejado en los datos de consumo y de crecimiento del segundo trimestre. El Gobierno está convencido de que está teniendo un efecto anticíclico, que evitará una mayor caída del consumo y, en general, de la actividad en el segundo semestre del año.

Por tanto, segundo bloque de medidas: medidas de política social y de apoyo a las familias como red de protección frente a las consecuencias más adversas del estancamiento económico.

Austeridad

Señorías,

Para mantener el gasto social en un escenario fiscal en el que los ingresos del Estado bajan es necesario utilizar coyunturalmente, y con la máxima prudencia, el margen presupuestario del que disponemos. Es necesario eso y, además, un gran esfuerzo de austeridad con las cuentas públicas.

La exigencia de la austeridad enmarca así el tercer bloque de medidas, cuya proyección determinante se producirá, puesto que se ha adoptado ya alguna medida de no disponibilidad en el presente ejercicio, en el Proyecto de Presupuestos de 2009.

En primer lugar, en los Presupuestos del próximo año el crecimiento del gasto no financiero, excluido el desempleo, no superará el 3,5 por 100, por debajo del límite aprobado por el Congreso en junio, que fue del 5 por 100.

Con este objetivo el Gobierno ha anunciado a lo largo de 2008 determinadas medidas para contener el incremento del gasto público: en concreto, la congelación de los salarios de los altos cargos dependientes de la Administración General del Estado y de los altos directivos de las sociedades empresariales, organismos y fundaciones públicas. Esta medida, acordada recientemente, tiene, sobre todo, una finalidad ejemplarizante de moderación en los gastos corrientes, que ya ha tenido eco positivo en esta Cámara y en otras Administraciones.

También se reducirá la Oferta de Empleo Público de 2009 en un 70 por 100 respecto a la Oferta de 2008. No obstante, la reducción de la Oferta no afectará en igual medida a los servicios públicos esenciales, especialmente de seguridad, justicia e inspección de trabajo.

Por último, el crecimiento de los gastos corrientes para el funcionamiento de la Administración General del Estado, recogidos en el Capítulo II de los Presupuestos, no sólo no aumentará, sino que se reducirá respecto a lo presupuestado en 2008 en alrededor de un 2 por 100.

Por otro lado, el partido que sustenta el Gobierno ha pedido al resto de los dirigentes en otras Administraciones que la austeridad también se extienda a ellas. Es evidente que para que la estrategia de austeridad sea efectiva es necesaria la contención del gasto en los tres niveles de gobierno: central, autonómico y municipal.

Empleo y Diálogo Social

Señorías,

Paso a referirme al bloque relativo a las medidas en favor del empleo que se están gestando en el marco del diálogo social.

Cuando llegamos al Gobierno en 2004, los dos principales problemas del mercado de trabajo en España eran el escaso volumen de empleo, principalmente femenino, y la alta precariedad laboral. Así, la tasa de empleo de 16 a 64 años era del 61,6 por 100 y la femenina era del 48,6 por 100, ambas por debajo de la media europea, y la tasa de temporalidad era del 32 por 100.

En aquel momento nos comprometimos a que la política social y laboral del Gobierno pasara a través del dialogo social y, por ello, una de mis primeras actuaciones como Presidente fue la firma de la Declaración para el Dialogo Social 2004, cuyo principal objetivo era mejorar la calidad y la estabilidad en el empleo.

Durante la Legislatura pasada se crearon casi tres millones de empleos, las mujeres ocuparon el 58,2 por 100 de los mismos, lo que permitió que la tasa de empleo femenina aumentara en 7,4 puntos, situándose en el 56 por 100, y la tasa de paro se situó en el nivel más bajo desde hacía treinta años, en torno al 8 por 100.
Por otro lado, desde la entrada en vigor de la reforma laboral en julio de 2006 hasta la fecha se han sucrito más de 4.700.000 contratos indefinidos, de los cuales más de dos millones, el 44 por 100, son conversiones de contratos temporales. Todo ello ha permitido situar la tasa de temporalidad en el 29 por 100, su nivel más bajo en los últimos quince años.

Como consecuencia del brusco frenazo económico de los últimos meses, la situación del mercado de trabajo en España ha cambiado de signo con la misma brusquedad. En el último año el paro ha aumentado en más de medio millón de trabajadores, más de un tercio provenientes del sector de la construcción. El aumento del paro ha sido más de tres veces superior a la destrucción del empleo, lo que significa que nuestro mercado de trabajo no es capaz de absorber el crecimiento de la población activa tal como lo hacia antes, una población activa que, por cierto, continua creciendo en más de 670.000 trabajadores al año, un 3 por 100 en términos interanuales.
La reducción del empleo en el último año se debe principalmente a la contracción del sector de la construcción residencial y al menor crecimiento en el sector servicios. En agosto de 2008 el ajuste del empleo en la construcción deja cerca de trescientos mil afiliados menos respecto al mismo mes de 2007. Por el contrario, el resto de los sectores muestra un incremento interanual que alcanza los 150.000 nuevos afiliados, cerca de un 1 por 100. Da una idea clara de la gran concentración de la pérdida de empleo cómo se está produciendo en el sector de la construcción.

Señorías,

Estoy convencido de que, si el dialogo social jugó un papel importante en época de bonanza, en estos momentos de dificultad es más necesario y útil aún.

El pasado mes de julio firmé con los interlocutores sociales una nueva Declaración que, para afrontar la actual situación, se fija como prioridades la creación de empleo y el establecimiento de las condiciones necesarias para el desarrollo de un nuevo crecimiento equilibrado y duradero basado en la mejora de la competitividad.

Las bases de nuestro modelo productivo deben ser la innovación, el desarrollo tecnológico y el valor añadido como elementos esenciales para aumentar la productividad, el empleo y su calidad. Por eso se ha acordado una sustancial ampliación de los ámbitos de participación del dialogo social.

En todo caso, los temas más apremiantes en el corto plazo son los relacionados directamente con el empleo. En primer término, la modernización y la coordinación de los diversos Servicios Públicos de Empleo, potenciando con todos los agentes la intermediación en el mercado de trabajo, así como las políticas de empleo para facilitar el reciclaje profesional y la recolocación de los desempleados.

En segundo lugar, ya está en marcha la contratación, por parte de las Comunidades Autónomas, de 1.500 orientadores profesionales para apoyar a los trabajadores desempleados y las ayudas económicas durante el período de búsqueda de empleo y para la movilidad geográfica, correspondientes al Plan Extraordinario de Medidas de Orientación, Formación Profesional e Inserción Laboral que, con un presupuesto de 201 millones de euros, fue la primera medida adoptada por el Gobierno ante las primeras evidencias de crecimiento del desempleo.

Por otro lado, el Gobierno pretende racionalizar, coordinar y potenciar todas las políticas activas existentes. En este momento existen más de veinte programas de empleo, cuya dotación, la más importante hasta la fecha, asciende a 5.200 millones de euros, es decir, un 40 por 100 superior al disponible en el año 2004.

Nuestro objetivo es poner todos los instrumentos disponibles para dar respuesta a las necesidades de los desempleados, mejorando sus oportunidades de empleo. Esta iniciativa será presentada en breve en el ámbito del diálogo social para aumentar la eficacia de los planes en la mejora de la empleabilidad.

A ella se añadirá una propuesta de ampliación del actual Plan de Empleo que, elevando su presupuesto total hasta los 1.106 millones de euros, logrará la capacitación y adecuación profesional de cien mil desempleados, mediante su contratación para realizar obras o servicios de utilidad social y su participación en acciones formativas. Con ello se trata de promover actividades para que el tiempo de paro sea útil para las personas en desempleo y para la sociedad. Estos cien mil desempleados serán contratados para desarrollar su actividad en talleres de empleo y en trabajos encargados, fundamentalmente, por las Corporaciones Locales, que verán incrementadas por esta vía sus recursos en el próximo ejercicio.

Otra de las tareas prioritarias a abordar en el marco del diálogo social es el impulso a la Formación Profesional, porque para poder avanzar hacia un modelo de crecimiento basado en la economía del conocimiento es imprescindible reformar el actual modelo de Formación Profesional. No es razonable, Señorías, que el porcentaje de alumnos que cursa la FP en España sea diecisiete puntos inferior a la media de la Unión Europea. Necesitamos una Formación Profesional que facilite a estudiantes, trabajadores y desempleados la adquisición de las habilidades y los conocimientos necesarios para la inserción laboral, y que, a su vez, favorezca la movilidad.

Los Ministerios de Educación y Trabajo presentarán a los interlocutores sociales iniciativas para aumentar la red de centros integrados de Formación Profesional y la mejora de sus dotaciones, tanto de equipamiento como de infraestructuras; implantar la Red de Centros de Referencia Nacional de las veintiséis familias profesionales en las distintas Comunidades Autónomas, y reconocer las competencias profesionales adquiridas por las personas a través de la experiencia laboral.

En definitiva, Señorías, vamos a dar una batalla por el empleo y la vamos a dar concertadamente quienes podemos librarla con eficacia: los agentes sociales trabajadores y sus representantes, los sindicatos, y empresarios, y sus representantes, las organizaciones de la patronal y, por supuesto, el Gobierno en todo momento. Vamos a dar una batalla para frenar la destrucción de empleo y para cualificarlo mejor.

Señorías,

Termino ya. Desde mi última comparecencia ante ustedes se ha acentuado el rápido e intenso empeoramiento de la economía internacional que vivimos desde hace unos meses, aproximadamente desde hace un año, desde agosto de 2007; también de la española, y todo apunta a que va a continuar en los próximos trimestres, que van a ser duros y complicados.

En particular, son preocupantes los últimos datos del desempleo, a los que de ninguna manera nos vamos a resignar. El empleo es el principal objetivo del Gobierno, que se siente responsable de él ante los ciudadanos, y el marco del diálogo social es el más útil para hacerle frente. Junto a ello, el Gobierno está convencido de que el conjunto de las medidas adoptadas servirá para mejorar nuestro modelo productivo y para recuperar la senda del crecimiento en cuanto el contexto internacional sea más favorable.

Vamos a perseverar en ello para obtener frutos y vamos a mantener y reforzar nuestra protección social para que no sufran más las dificultades quienes son más vulnerables a ellas. Lo haremos con un notable esfuerzo de austeridad y utilizando el margen presupuestario del que dispongamos.

Éste es el rumbo de la economía española, el rumbo para afrontar este período difícil, pero también el rumbo para superarlo con una fortaleza renovada. Señorías, quiero transmitirles que tengo plena seguridad y plena confianza en que esto va a ser así; que atravesaremos un período de dificultad, con el máximo apoyo desde el Gobierno a las familias, a los trabajadores y a los sectores más débiles, pero que encararemos la recuperación con un esfuerzo colectivo en donde trabajadores y empresarios van a estar, como siempre, a la altura de las circunstancias que merece España.

Muchas gracias.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Manifiesto Día del Cooperante

Para el Partido Socialista, los y las cooperantes son los mejores embajadores de la solidaridad de la sociedad española en el mundo.

El 8 de septiembre de 2006, el Gobierno de Rodríguez Zapatero aprobó el Estatuto del Cooperante y estableció ese día como símbolo del reconocimiento al trabajo que realizan los cooperantes españoles en la lucha contra la pobreza.

Con esta iniciativa, los socialistas saldaron una deuda histórica con este colectivo, que hasta entonces no había gozado de ningún reconocimiento legal ni simbólico. El Estatuto es sólo la base para los sucesivos reconocimientos de derechos y deberes de los cooperantes, un trabajo que el Gobierno socialista seguirá desarrollando.

Los y las cooperantes dan lo mejor de sí mismos, a veces, en condiciones muy difíciles. Dedicarles un día en el que reconozcamos el valor de su labor para erradicar la pobreza, así como su compromiso con la igualdad y el desarrollo internacional, es el mínimo agradecimiento que el Partido Socialista puede mostrar hacia los españoles y las españolas que luchan a diario por un mundo más justo.

martes, 2 de septiembre de 2008

Garzón y el cumplimiento de la Ley de la Memoria

Desde esta tribuna quiero mostrar mi apoyo a la decisión del juez Garzón de abrir una investigación que permita realizar un completo censo de los desaparecidos, fusilados y enterrados en fosas comunes tras el golpe de Estado franquista y hasta el final de la dictadura, y reivindico como él, el derecho de las familias a conocer dónde están enterrados sus muertos y cómo murieron para poder honrarlos como se merecen, y el de la sociedad a conocer toda la verdad sobre un periodo histórico que todavía mantiene demasiados aspectos oscuros.

Personalmente opino que se trata de una medida de justicia para los muertos sin tumbas y sin nombre que no han podido recibir una sepultura digna, y para las familias que hoy, más de setenta años después del Golpe de Estado que provocó la Guerra Civil y la dictadura, en muchos casos todavía no saben cómo murieron sus seres queridos, ni dónde están enterrados sus cuerpos.

Por ello, insto a las Administraciones Públicas, y especialmente a los Ayuntamientos, y al resto de las instituciones que han recibido el requerimiento del juez Garzón a ofrecer la máxima colaboración, tal como obliga la Ley aprobada a finales de años en el Congreso y Senado, siendo esta una iniciativa fundamental para saldar la deuda de la sociedad con aquellos que murieron por defender la libertad, y lo han considerado un requisito imprescindible para pasar definitivamente página sobre una etapa triste de nuestra historia.

Reivindico igualmente el derecho de todos los ciudadanos a conocer toda la verdad sobre el golpe de estado del 36, la guerra civil, y la etapa de la dictadura, y ha denunciado el empeño de determinados sectores, que a través de prolíficos autores se empeñan en acusar a aquellos que quieren conocer la verdad de intentar reescribir la historia con ánimo de venganza, con el único objetivo de que las generaciones futuras, como las que nos precedieron, sólo puedan conocer una versión parcial e interesada de la historia.

Hago un llamamiento a la sociedad para que se incorpore a la reivindicación de la recuperación de la memoria histórica, como ya han hecho los colectivos de familias, los políticos y la propia justicia, gracias a ésta y otras iniciativas y que de esta manera todas y todos cumplamos y hagamos cumplir la Ley.

lunes, 1 de septiembre de 2008

DISCURSO DE BARACK OBAMA EN LA CONVENCION DE DENVER

Al presidente Dean y a mi gran amigo Dick Durban; y a todos mis conciudadanos de esta gran nación:

Con profunda gratitud y una gran humildad, acepto vuestra nominación para la Presidencia de Estados Unidos.

Dejarme expresar mi agradecimiento a la histórica lista de candidatos que me han acompañado en este viaje, y especialmente a quien ha llegado más lejos –una campeona para los trabajadores americanos y una inspiración para mis hijas y las vuestras – Hillary Rodham Clinton. Al presidente Clinton, que anoche demostró la necesidad de cambio como sólo él puede hacerlo, a Ted Kennedy, que encarna el espíritu de sacrificio; y al próximo vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, os doy las gracias.

Estoy agradecido de terminar este camino con uno de los más brillantes estadistas de nuestro tiempo, un hombre con el que se siente a gusto todo el mundo, desde los líderes mundiales hasta los revisores de la compañía de trenes Amtrak que todavía toma para regresar a su casa cada noche.

Al amor de mi vida, nuestra próxima primera dama, Michelle Obama, y a Sasha y Malia – os amo mucho y estoy muy orgulloso de vosotras.

Hace cuatro años, estaba delante vuestro y os conté mi historia – de la breve unión de un joven de Kenia y una joven mujer de Kansas que no les iban muy bien las cosas ni eran muy conocidos, pero que compartían la creencia de que en América, su hijo podía alcanzar lo que se propusiese en su cabeza.

Es esa promesa la que ha hecho este país destacar – que con un duro trabajo y sacrificio, cada uno de nosotros puede tratar de alcanzar nuestros sueños y también seguir siendo parte de la familia americana para asegurarnos que la siguiente generación podrá perseguir igualmente sus sueños.

Es por ello por lo que comparezco hoy esta noche. Porque durante 230 años, en cada momento en el que esa promesa estaba en peligro, hombres y mujeres corrientes –estudiantes y soldados, granjeros y profesores, enfermeras y limpiadoras- encontraron el coraje para mantenerla viva.

Nos encontramos en uno de esos decisivos momentos – el momento en el que nuestra nación está en guerra, nuestra economía atraviesa una situación confusa, y la promesa americana ha sido amenazada una vez más.

Esta noche, más americanos están sin trabajo y más trabajan por menos. Muchos de vosotros habéis perdido vuestros hogares y muchos más veis cómo cae en picado el valor de vuestras casas. Muchos tenéis automóviles que ahora no os podéis permitir conducir, deudas de las tarjetas de crédito que no podéis pagar, gastos de matrículas inalcanzables.

Todos estos desafíos no son todos atribuibles al Gobierno. Pero el no haberles hecho frente es la consecuencia de la descomposición de la vida política en Washington y las fallidas políticas de George W. Bush.

América es mejor que estos últimos 8 años. Somos mejor país que eso.
Este país es más decente que uno en el que una mujer de Ohio, a punto de jubilarse, se encuentra por una enfermedad en una catastrófica situación después de una dura vida de trabajo.

Este país es más generoso que aquel en el que un hombre de Indiana tiene que ver cómo la maquinaria con la que ha trabajado durante veinte años es embarcada hacia China y, turbado, ha de explicar cómo se siente fracasado al regresar a casa y contarle lo ocurrido a su familia.

Somos más compasivos que un Gobierno que permite que sus veteranos duerman en la calles y sus familias caigan en la pobreza; que permanece de brazos cruzados mientras delante de nuestros ojos se hunde una gran ciudad de América.

Esta noche, le digo al pueblo americano, a los demócratas y a los republicanos, a los independientes de toda esta gran nación. Ya basta. Este momento –esta elección- es nuestra oportunidad para mantener viva en el siglo XXI la promesa americana.
Como la próxima semana, en Minnesota, el mismo partido que os ha traído dos mandatos de George Bush y Dick Cheney le pedirá a este país un tercero, estamos aquí ahora porque amamos este país demasiado para dejar que los próximos cuatro años se parezcan a los últimos ocho. El 4 de noviembre tenemos que levantarnos y decir: ya estamos hartos.

Ahora no dejemos ninguna duda. El candidato republicano, John McCain, ha vestido el uniforme de nuestro país con valor y distinción, y por ello le debemos respeto y gratitud. La próxima semana, también escucharemos sobre esos momentos en los que había roto con su partido como prueba de que el puede traer el cambio que necesitamos.

Pero los hechos son claros, John McCain ha votado con George Bush el noventa por ciento de las veces. Al senador McCain le gusta hablar de juicio, pero en realidad, qué os asegura a vosotros que George Bush ha estado en más del noventa por ciento de las ocasiones acertado. No sé lo que pensáis vosotros, pero yo no estoy dispuesto a asumir sólo una posibilidad de cambio en el diez por ciento.

La verdad es que en cada uno de los asuntos, en cada uno de los que afecten a vuestra vida –salud, educación y en la economía-, el senador McCain ha sido todo, menos independiente. Asegura que nuestra economía ha hecho grandes progresos bajo este presidente. Sostiene que los fundamentos de la economía son fuertes. Y cuando uno de sus principales consejeros – el hombre responsable de escribir su programa económico- hablaba de la ansiedad en la que viven los americanos, dijo que estamos viviendo sólo una recesión mental y que somos, y cito textualmente, una nación de quejicas.




¿Una nación de quejicas ¿ Dígale eso a los orgullosos trabajadores de las plantas de automoción de Michigan que, después de enterarse de que iba a cerrar, todavía siguen yendo cada día a trabajar tan duro como siempre, porque saben que hay quienes cuentan con los frenos que han hecho. Dígale eso a las familias de los militares que cargan sus problemas en silencio, sobre sus hombros, mientras ven cómo sus seres queridos parten para su tercer o cuarto o quinto despliegue. Estos no son quejicas. Trabajan duro, lo entregan todo y aún siguen sin quejarse. Estos son los americanos que yo conozco.

Bien, no creo que al senador McCain no le importe qué es lo que está pasando con la vida de los americanos. Pienso que es que no lo sabe. ¿Por qué otro motivo si no podría él definir a la clase media como aquella que gana menos de cinco millones de dólares al año? ¿De qué manera si no podría proponer cientos de miles de millones en rebajas fiscales para las grandes corporaciones y compañías petroleras pero ni un solo penique de ayuda fiscal para más de cien millones de americanos? ¿Cómo si no puede él ofrecer un plan de salud que penalizará con impuestos a las personas o un plan educativo que no servirá para ayudar en nada a las familias a pagar las escuelas, o el plan para privatizar la seguridad social y jugarse vuestras pensiones”.

No es porque a John McCain no le importa, es porque no lo capta.

Durante más de dos décadas ha estado abonado a esa vieja, desacreditada filosofía republicana –da más y más a los que más tienen y confía en que la prosperidad descienda a los demás. En Washington, lo llaman la sociedad de propietarios, pero lo que realmente significa es que estás sólo. ¿Te has quedado sin empleo? Mala suerte. ¿no tienes seguro de salud? El mercado lo resolverá. ¿Has nacido pobre?
Arréglatelas con tu propio esfuerzo, aunque no puedas. Estás sólo.

Es hora de que paguen por sus fracasos. Es nuestro momento para cambiar América.

Lo veis, los demócratas tenemos una medida diferente de lo que es el progreso en este país.

Medimos el progreso por el número de personas que pueden encontrar un empleo en el que ganen lo suficiente para hacer frente a las hipotecas, que también permite un poco de dinero extra a final de mes para poder ver algún día a vuestros hijos recibir sus diplomas universitarios. Medimos el progreso en los 23 millones de nuevos empleos que fueron creados cuando Bill Clinton era el presidente – cuando la familia media estadounidense vio subir sus ingresos hasta 7.500 dólares en vez de los 2.000 que ha caído bajo George Bush.

Nosotros medimos la fortaleza de nuestra economía no por el número de multimillonarios que tenemos o los beneficios de las empresas de la lista Fortune 500, sino si alguien con una buena idea puede tomar el riesgo y emprender un nuevo negocio, o si las camareras que viven de las propinas pueden librar un día para poder llevar al médico a su hijo enfermo sin ser despedidas – una economía que honra la dignidad del trabajo.

Las claves que empleamos para medir la fortaleza económica son si estamos cumpliendo con la promesa fundamental que ha hecho que este sea un gran país - una promesa que es la única razón por la que estoy aquí esta noche.

Porque en las caras de esos veteranos jóvenes que regresan de Irak y Afganistán, veo a mi abuelo, quien se alistó después de Pearl Harbor, marchó en las filas del Ejército de Patton y fue premiado por una nación agradecida con la oportunidad de ingresar en la universidad mediante del Acta para los veteranos.

En la cara del estudiante joven que duerme sólo tres horas antes de entrar en el turno de noche, pienso en mi mamá, quien, sóla, nos crió a mi hermana y a mí mientras trabajaba y estudiaba para un título, quien una vez recurrió a la asistencia pública para la alimentación pero todavía pudo enviarnos a las mejores universidades del país con la ayuda de los préstamos para estudiantes y las becas.

Cuando oigo a otro trabajador que me dice que su fábrica ha cerrado, recuerdo a todos aquellos hombres y mujeres del barrio sur de Chicago con quienes me solidaricé y por quienes luché hace dos años, después del cierre de la planta siderúrgica.

Y cuando oigo a una mujer que habla de las dificultades de abrir un negocio propio, pienso en mi abuela, quien progresó trabajando, desde el grupo de secretarias hasta ser supervisora, pese a los años en que no fue considerada para un ascenso por ser mujer. Es ella quien me enseñó lo que es el trabajo duro. Es ella quien aplazó la compra de un nuevo automóvil o un nuevo vestido para que yo pudiera tener una vida mejor. Me entregó todo lo que tenía. Y aunque ya no puede viajar, sé que está siguiéndonos esta noche y que esta es su noche también.

No sé qué tipo de vidas cree John McCain que llevan los famosos, pero ésta ha sido la mía. Estos son mis héroes. Sus historias son las que me formaron. Y es en nombre de ellos que pretendo ganar estas elecciones y mantener nuestra promesa viva, como presidente de Estados Unidos.

¿Qué es esa promesa?

Es una promesa según la cual cada uno tiene la libertad para hacer de nuestras vidas lo que queramos, pero que también tenemos la obligación de tratarnos mutuamente con dignidad y respeto.
Es una promesa que dice que el mercado debería premiar la ambición y la innovación y generar crecimiento, pero que las empresas deberían cumplir con sus responsabilidades en cuanto a la creación de empleos americanos, vigilar por los trabajadores americanos, y atenerse a las reglas de buena conducta.

La nuestra es una promesa que dice que el gobierno no nos puede solucionar todos los problemas, pero lo que sí debe hacer es lo que no podemos hacer por nosotros mismos, Protegernos del daño y proveer a cada niño una educación adecuada, mantener nuestra agua limpia y nuestros juguetes seguros, invertir en nuevos colegios y nuevas carreteras y nueva ciencia y tecnología.

Nuestro gobierno debe trabajar por nosotros, no contra nosotros. Debe ayudarnos, no dañarnos. Debe garantizar la oportunidad no sólo a aquellos que más dinero e influencia tienen, sino a cada americano dispuesto a trabajar.

Esa es la promesa de América. La idea de que somos responsables de nosotros mismos, pero también de que nos levantaremos o caeremos juntos como una nación: la creencia fundamental de que yo soy el guardián de mi hermano: yo soy el guardián de mi hermana.

Esa es la promesa que debemos cumplir. Ese es el cambio que necesitamos ahora mismo. Por tanto, dejad que precise exactamente qué es lo que significará ese cambio si yo soy elegido Presidente.

El cambio implica un código fiscal que no premie a los "lobbys" que lo redactaron, sino a los trabajadores americanos y las pequeñas empresas que lo merecen.

A diferencia de John McCain, dejaré de conceder ventajas fiscales a las corporaciones que trasladen los empleos al extranjero, y comenzaré a darlas a las empresas que creen buenos puestos de trabajo aquí mismo en América.

Eliminaré los impuestos sobre ganancias para los pequeños negocios y empresas recién establecidas que van a crear los empleos bien remunerados y de alta tecnología del mañana.

Rebajaré los impuestos - los voy a rebajar - para el 95% de todas las familias que trabajan, porque en una economía como la nuestra lo último que se debe hacer es aumentar los impuestos para la clase media.

Y, por el bien de nuestra economía, nuestra seguridad y el futuro de nuestro planeta, estableceré una meta clara como Presidente: en un plazo de diez años, pondremos fin a nuestra dependencia respecto al petróleo de Oriente Medio.

Washington lleva 30 años hablando de nuestra adicción al petróleo, y John McCain lleva 26 de esos años allí. En este tiempo, él ha dicho "no" a las exigencias de mayor eficiencia energética de los automóviles, "no" a las inversiones en energía de fuentes renovables, "no" a los combustibles renovables. Y hoy, importamos el triple de petróleo que el día que el senador McCain asumió el cargo.

Ahora es el momento de poner fin a la adicción, y de comprender que sacar petróleo de los pozos es una medida para salir del paso, no una solución a largo plazo. Ni remotamente.

Como presidente, aprovecharé nuestros recursos de gas natural, invertiré en tecnología del carbón limpia, y encontraré la manera de aprovechar con seguridad la energía nuclear. Ayudaré a nuestras empresas del automóvil a readaptarse, para que los automóviles de bajo consumo del futuro se construyan aquí mismo en América. Voy a facilitar que los americanos tengan suficientes recursos para comprar esos autos nuevos. Y voy a invertir 150.000 millones de dólares en la próxima década en fuentes renovables de energía que podamos costear - energía eólica, y energía solar y la próxima generación de biocombustibles; una inversión que desembocará en nuevas industrias y cinco millones de empleos que paguen bien y que nunca puedan ser externalizados.


América, ahora no es el momento de pequeños proyectos.

Ahora, es el momento de cumplir por fin nuestra obligación moral a facilitar a cada niño una educación de primera clase, porque es lo mínimo para poder competir en la economía global. Michelle y yo estamos aquí esta noche sólo porque nos dieron la oportunidad de una educación. Y no voy a conformarme con una América donde algunos niños no tienen esa oportunidad. Voy a invertir en la educación de los más pequeños. Voy a reclutar a un ejército de nuevos maestros, les pagaré salarios más altos y les daré un mayor apoyo. Y, a cambio, voy a pedir un listón más alto y que se rindan cuentas. Y mantendremos nuestra promesa hecha a cada uno de los jóvenes americanos - si tú te comprometes con tu comunidad o con tu país, garantizamos que podrás pagar una enseñanza superior.

Ahora es el momento de cumplir, por fin, la promesa de un acceso a precios razonables a cuidados sanitarios para todos y cada uno de los americanos. Si ya tenéis acceso a la Sanidad, mi proyecto supondrá el desembolso de primas más pequeñas. Si no lo tenéis, vais a poder disfrutar de la misma cobertura que los miembros del Congreso se conceden a si mismos.

Yo mismo vi cómo mi madre discutía con las empresas de seguros desde la cama donde moría de cáncer y voy a asegurarme de que esas mismas empresas dejen de discriminar a los que están enfermos, los que más necesitan atención sanitaria.

Ahora es el momento de ayudar a las familias con bajas pagadas por enfermedad y mejores permisos por asuntos familiares, porque nadie en América debería tener que elegir entre salvar su empleo y cuidar a su niño o a su progenitor enfermo.

Ahora es el momento de cambiar nuestras leyes sobre quiebras para que vuestras pensiones estén protegidas por encima de las primas de los ejecutivos; y es la hora de salvaguardar la Seguridad Social para generaciones futuras.

Y ahora es el momento de cumplir la promesa del mismo salario por el mismo trabajo, porque yo quiero que mis hijas tengan exactamente las mismas oportunidades que vuestros hijos.

Ahora, muchos de esos proyectos van a costar dinero, y es por eso que he explicado de dónde va a proceder cada céntimo – cerrando los resquicios corporativos y los paraísos fiscales que no ayudan a América crecer. Pero también voy a analizar el presupuesto federal, línea por línea, eliminando los programas que no dan resultados, y mejorando y reduciendo costes en los que sí necesitamos – porque no podemos afrontar los desafíos del siglo 21 con una burocracia del siglo 20.

Los Demócratas también debemos reconocer que realizar la promesa de América va a necesitar más que dinero. Requiere un sentido renovado de la responsabilidad por parte de cada uno de nosotros, para recuperar lo que John F. Kennedy denominó nuestra “fortaleza moral e intelectual”. Sí, el Gobierno debe dar ejemplo en la dependencia energética, pero cada uno de nosotros debe ayudar a hacer nuestros hogares y negocios más eficientes. Sí, debemos ayudar a salir de su situación a los jóvenes que caen en la delincuencia y la desesperación. Pero debemos reconocer que los programas por sí solos no pueden sustituir a los padres: que el Gobierno no puede apagar el televisor para que una niña haga sus deberes: que los padres deben asumir una mayor responsabilidad a la hora de dar el amor y la orientación que sus hijos necesitan.

La responsabilidad individual y la responsabilidad mutua: esa es la esencia de la promesa de América.

Y de la misma forma que nosotros cumplimos nuestra promesa a la próxima generación aquí en casa, también debemos cumplir la promesa de América en el exterior. Si John McCain quiere protagonizar un debate sobre quién tiene el mejor temperamento, y juicio, para servir como el próximo Comandante en Jefe, ese es un debate en el que yo estoy dispuesto a entrar.

Porque mientras el senador McCain dirigía la vista hacia Irak en los días justo después del 11-S, yo me levanté para oponerme a esta guerra, sabiendo que nos iba a distraer de las auténticas amenazas que afrontamos. Cuando John McCain dijo que podríamos “arreglárnoslas” en Afganistán, yo hablé a favor de recursos y tropas adicionales para terminar la lucha contra los terroristas que realmente nos atacaron el 11 S, y dejé claro que debemos eliminar a Osama bin Laden y sus lugartenientes si se ponen a tiro. A John McCain le gusta decir que perseguirá a Bin Laden hasta las puertas del Infierno – pero ni siquiera se acercará a la cueva dónde vive.

Y todavía hoy, cuando mi llamamiento a establecer un marco temporal para retirar nuestras tropas de Irak ha encontrado el eco del Gobierno iraquí e incluso la administración Bush, incluso después de saber que Irak tiene un superávit de 79.000 millones de dólares mientras nosotros nos ahogamos en déficits, John McCain se queda solo en su negativa obstinada a poner fin a una guerra equivocada.

Ese no es el “juicio” que necesitamos. Eso no nos mantendrá seguros. Necesitamos a un presidente que sepa afrontar las amenazas del futuro, no aferrarse a las ideas del pasado.

No se derrota a una red terrorista que opera en 80 países al ocupar a Irak. No se protege a Israel y se detiene a Irán simplemente con un discurso duro desde Washington. No se puede realmente dar la cara por Georgia cuando se ha puesto en entredicho a nuestras alianzas con más solera. Si John McCain quiere seguir a George Bush con más discurso duro y estrategia equivocada, es su opción – pero no es el cambio que necesitamos.

Somos el partido de Roosevelt. Somos el partido de Kennedy. Así que, no me digan que los Demócratas no defenderemos a este país. No me digan que los Demócratas no nos mantendremos seguros. La política exterior Bush-McCain ha malgastado el patrimonio que generaciones de estadounidenses –Demócratas y Republicanos- han construido, y estamos aquí para restaurar ese patrimonio.

Como Comandante en jefe, nunca dudaré en defender a esta nación, pero no enviaré a nuestras tropas para enfrentarse al peligro sin una misión clara y un compromiso sagrado para aportarles los materiales que necesitan en la batalla y la asistencia y ayudas que se merecen cuando vuelvan a casa.

Pondré fin a esta guerra en Irak de forma responsable, y terminaré la lucha contra Al Qaeda y los Talibán en Afganistán. Reconstruiré nuestras fuerzas armadas para hacer frente a futuros conflictos. Pero también reanudaré la diplomacia dura y directa que puede impedir que Irán obtenga armas nucleares y frenar la agresión rusa. Construiré nuestras alianzas para vencer a las amenazas del siglo XXI: el terrorismo y la proliferación nuclear, la pobreza y el genocidio, el cambio climático y la enfermedad. Y restableceré nuestro nivel moral, para que América una vez más sea esta última, mejor esperanza para todos los que acuden a la causa de la libertad, que están deseando vivir en paz y que anhelan un futuro mejor.

Éstas son las políticas que voy a desarrollar. Y en las semanas venideras, quiero debatirlas con John McCain.

Pero lo que no voy a insinuar es que el Senador adopta sus posturas con fines políticos. Porque una de las cosas que tenemos que cambiar en nuestra vida política es la idea de que la gente no puede discrepar sin poner en duda la ética y el patriotismo del otro.

Los tiempos son demasiado graves, está demasiado en juego para seguir este mismo guión político. Así que pongámonos de acuerdo en que el patriotismo no tiene partido. Yo amo a este país, y John McCain también lo ama. Los hombres y las mujeres que prestan servicio en nuestros campos de batalla pueden ser Demócratas y Republicanos e independientes, pero han luchado y derramado sangre juntos y algunos han muerto juntos bajo la misma orgullosa bandera. No han prestado servicio a una América roja o a una América azul – han prestado servicio a los Estados Unidos de América.

Así que, tengo una noticia para usted, John McCain. Todos damos la prioridad a nuestro país.

América, nuestra tarea no será fácil. Los desafíos a que nos enfrentamos exigen hacer elecciones difíciles, y tanto Demócratas como Republicanos tendrán que deshacerse de las desgastadas ideas y políticas del pasado. Una parte de que lo que se ha perdido en estos últimos ocho años no se puede medir en sueldos perdidos o mayores déficits comerciales . Lo que se ha perdido en esos últimos ochos años es nuestro sentido de una misión común –nuestro sentido de una misión superior. Y eso es lo que tenemos que restablecer.

Puede que no estamos de acuerdo sobre el aborto, pero seguramente podemos ponernos de acuerdo sobre la reducción de los embarazos no deseados en este país. La realidad de la tenencia de armas puede ser diferente para cazadores de las zonas rurales de Ohio que para aquellos castigados por la violencia de bandas en Cleveland, pero no me digan que no podemos defender la Segunda Enmienda mientras mantengamos los AK-47 fuera de las manos de delincuentes. Sé que hay discrepancias sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero seguramente podemos estar de acuerdo en que nuestros hermanos y hermanas gays y lesbianas se merecen poder visitar a sus seres queridos en el hospital y llevar vidas libres de la discriminación. Los ánimos están enardecidos en cuanto a la inmigración, pero no sé a quien le beneficia cuando se separa a una madre de su hijo en la infancia o un empleador socava los sueldos estadounidenses al contratar a trabajadores ilegales. Esto también forma parte de la promesa de América – la promesa de una democracia donde podemos encontrar la fuerza y la elegancia para superar las divisiones y unirnos en un esfuerzo común.

Sé que hay quienes desprecian tales convicciones como meras palabras bonitas. Ellos afirman que nuestra insistencia en algo mayor, algo más firme y sincero en nuestra vida pública supone simplemente un caballo de Troya para impuestos más altos y el abandono de los valores tradicionales. Y eso es de esperar. Porque si careces de ideas frescas, entonces empleas tácticas pasadas para espantar a los votantes. Si no tienes historial para sostener tu candidatura, entonces presentas a tu contrincante como alguien del cual la gente debería huir.

Haces una gran elección de cosas pequeñas.

Y ¿saben una cosa? – ha servido en el pasado. Porque se alimenta del escepticismo que todos tenemos con respecto al gobierno. Cuando Washington no funciona, todas sus promesas parecen huecas. Si tus esperanzas has sido frustradas una y otra vez, lo mejor es dejar de esperar, y conformarse con lo ya conocido.

Lo capto. Reconozco que no soy el candidato más convencional para este cargo. No encajo en el pedigrí típico, y no he pasado mi vida profesional en los pasillos de Washington.

Comparezco ante vosotros esta noche porque a lo largo y ancho de Estados Unidos algo comienza a moverse. Lo que no entienden los escépticos es que estas elecciones nunca han sido sobre mí. Han sido sobre vosotros.

Durante 18 largos meses vosotros habéis dado la cara, uno por uno, y habéis dicho basta a las políticas del pasado. Vosotros entendéis que en estas elecciones el mayor riesgo que podemos correr es intentarlo con las mismas viejas políticas, con los mismos viejos protagonistas y esperar una resultado diferente. Vosotros habéis demostrado lo que nos enseña la Historia – que en un momento determinante, como éste, el cambio que necesitamos no procede de Washington. El cambio llega hasta Washington. El cambio ocurre porque el pueblo estadounidense lo exige – porque se levanta
y reivindica ideas nuevas, liderazgo nuevo, y una vida política nueva para tiempos nuevos.

América, éste es uno de esos momentos.

Creo que, por muy difícil que sea, el cambio que necesitamos se nos acerca. Porque lo he visto. Porque lo he vivido. Lo he visto en Illinois, cuando aportamos asistencia sanitaria a más niños y pasamos a más familias desde ayudas sociales hasta empleo. Lo he visto en Washington, donde trabajamos, superando las divisiones partidistas, para hacer más transparente el gobierno y pedir responsabilidades a los “lobbys”, dar mejor asistencia a nuestros veteranos y mantener las armas nucleares fuera de las manos de los terroristas.

Y lo he visto en esta campaña. En los jóvenes que votaron por primera vez y en aquellos que volvieron a participar después de mucho, mucho tiempo. En los Republicanos que pensaban que nunca recogerían una papeleta Demócrata, pero sí lo hicieron. Lo he visto en los trabajadores que preferirían recortar su semana laboral en una jornada a que sus amigos perdiesen el puesto de trabajo, en los soldados que vuelven a enrolarse después de haber perdido una extremidad, en los buenos vecinos que acogen a un desconocido cuando golpea un huracán y llegan las inundaciones.



Este país nuestro tiene más riqueza que cualquier nación, pero no es eso que nos hace ricos. Tenemos las fuerzas armadas más poderosas de la Tierra, pero no es eso lo que nos hace fuertes. Nuestras universidades y cultura son la envidia del mundo, pero no es eso lo que hace que el mundo siga llegando a nuestras costas.

En vez de todo eso, es el espíritu americano – esa promesa americana- que nos impulsa adelante aun cuando el camino es indefinido, que nos une pese a nuestras diferencias, que nos hace fijarnos no en lo que se ve, sino en lo no visto, ese lugar mejor a la vuelta de la esquina.

Esa promesa es nuestra mejor herencia. Es una promesa que hago a mis hijas cuando las acuesto por la noche, y una promesa que vosotros hacéis a los vuestro -una promesa que ha motivado a los inmigrantes a cruzar océanos, a los pioneros a viajar al oeste; una promesa que llevó a los trabajadores hasta los piquetes y a las mujeres a aspirar al sufragio.

Y es esa promesa que hace hoy 45 años atrajo a estadounidenses desde cada rincón de esta tierra a reunirse en una explanada en Washington, ante el monumento a Jefferson, para escuchar a un joven predicador de Georgia hablar de su sueño.

Los hombres y las mujeres que se concentraron allí pudieran haber escuchado muchas cosas. Podrían haber escuchado palabras de ira y discordia. Pudieran haber sido empujados a rendirse ante el miedo y la frustración de tantos sueños demorados.

Pero lo que escucharon, en vez de eso, las personas de todas las confesiones y todos los colores, de todas las condiciones – es que en América nuestros destinos están inextricablemente unidos. Que, juntos, nuestros sueños pueden ser uno.

“No podemos andar solos”, dijo el predicador. “Y mientras andamos, tenemos que jurar que siempre marcharemos hacia delante. No podemos volver atrás”.

América, no podemos volver atrás. No cuando hay tanto trabajo por hacer. No con tantos niños por educar y tantos veteranos por cuidar. No con una economía por arreglar y ciudades por reconstruir y granjas por salvar. No con tantas familias por proteger y tantas vidas por reparar. América, no podemos volver atrás. No podemos andar solos. En este momento, en estas elecciones, tenemos que prometer una vez más marchar hacia el futuro. Que cumplamos con esa promesa –esa promesa americana- y en las palabras de la Biblia agarrarnos firmemente, sin flaquear, a la esperanza que profesamos.

Gracias. Que Dios os bendiga y que Dios bendiga los Estados Unidos de América.

Traducción de la agencia Efe del texto del discurso en la página web oficial del candidato demócrata Barack Obama