Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


sábado, 30 de mayo de 2009

Mayor Oreja y los abusos sexuales a menores

Quiero mostrar mi indignación por las declaraciones realizadas por el candidato del PP Jaime Mayor Oreja en un programa de televisión, donde ha defendido las afirmaciones realizadas por el cardenal Cañizares de que los abusos a menores son mucho menos graves que el aborto, unas declaraciones que califico de repugnantes.

El objetivo de la derecha política y social no es defender la vida, sino atacar el reconocimiento del derecho de la mujer a decidir sobre su propia maternidad, sobre su cuerpo y sobre su vida.

Cómo se puede afirmar que se está a favor de la vida al tiempo que se le quita importancia a las agresiones sexuales, especialmente a las que se comenten contra menores. Me parece que el señor Mayor Oreja y el cardenal Cañizares demuestran con estas declaraciones su baja catadura moral y que su hipocresía no tiene límites.

Abusar de un menor es una de las acciones más terribles y despreciables que puede cometer un ser humano contra otro. La persona que abusa contra un menor le arrebata a éste el presente y el futuro, le provoca daños irreparables y le destroza la vida.

Por ello, exijo a Mayor Oreja que se retracte y que pida disculpas a todas aquellas personas que han sufrido abusos sexuales en su infancia y que han tenido que escuchar cómo el principal candidato del PP en las elecciones al Parlamento Europeo infravaloraba su sufrimiento.

Quisiera recomendar a Mayor Oreja que igual que utiliza su coche oficial para ir a misa, debería usarlo para ir a algún centro en el que se trata a menores que han sufrido estos abusos, comprobar sus terribles consecuencias, y reconsiderar sus afirmaciones.

Quizá deberíamos exigir a Mayor Oreja que se reuniera con los padres de niños y niñas que han sufrido abusos y que les explique mirándolos a la cara cómo ha sido capaz de restar importancia a lo que le ha ocurrido a esos menores.

Vivimos en democracia, y debemos respetar a aquéllos que no están de acuerdo con nuestras ideas, a los que están a favor y en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, pero las afirmaciones de Cañizares y de Mayor Oreja sólo pueden calificarse de repugnantes. Tan repugnantes como las realizadas por el órgano de expresión de Arzobispado de Madrid en las que se proponía sacar la violación del Código Penal.

La raíz de la oposición radical de la derecha a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo es que tienen miedo a vivir en una sociedad en que haya igualdad real, entre hombres y mujeres, y por eso no tienen empacho en realizar afirmaciones tan despreciables al tiempo que se intentan presentar como defensores de la vida, porque así no se defiende ni la vida ni la dignidad de las personas.

No hay comentarios: