Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


viernes, 11 de junio de 2010

Intervenciones íntegras de José Luís Rodríguez Zapatero y Felipe González en el centenario del grupo parlamentario socialista

INTERVENCIÓN ÍNTEGRA DE JOSÉ LUÍS RODRÍGUEZ ZAPATERO

“En primer lugar quiero felicitar al grupo socialista y a su dirección, a la dirección del Congreso y del Senado por haber organizado este acto, esta jornada que conmemora nada más y nada menos que la presencia, hace cien años, por primera vez, de un socialista en el Parlamento de España, de Pablo Iglesias, fundador del PSOE y de la UGT. 1551, 1552 parlamentarios con Pablo Iglesias, cien años, millones y millones de ciudadanos detrás, millones y millones de esperanzas, de sueños, varias generaciones de españoles, siempre en los momentos decisivos de la historia de España el Grupo Parlamentario Socialista, digámoslo bien alto, siempre que nos han dejado estar aquí, porque ha habido libertad y democracia, el Grupo Parlamentario Socialista ha ejercido con enorme responsabilidad su papel en la historia moderna y contemporánea de nuestro país y por ello rindo homenaje a todos los que aquí han estado, a todos los que estáis y sobre todo, a todos los que nos han traído aquí, a los millones de españoles que han permitido que seamos el partido que más tradición parlamentaria tiene en España, el partido que ha tenido el mayor número de diputados en la historia de España y el Grupo Parlamentario, permitidme que simbolice en estas dos personas, al que pertenecieron Ernest Lluch y Enrique Casas. (Aplausos)

Y tantos y tantos antes que Ernest Lluch, que Enrique Casas, en las etapas más oscuras de nuestra vida política, de nuestra historia. Por ello, son cien años recordando a Pablo Iglesias, son cien años y mucha tarea en este Parlamento. Pero si algo destacaría del Grupo Parlamentario Socialista en su historia y especialmente desde el año 77, desde la recuperación de las libertades y de la democracia en España ha sido su unidad, su coherencia y su responsabilidad. Deseo, desde aquí, hacer un reconocimiento a quienes en el año 77 llegaron por primera vez aquí, con tanta fuerza y ganas y diseñaron una forma de trabajar, de estar, un carácter del Grupo Parlamentario, lealtad, disciplina, coherencia y pleno apoyo al Gobierno cuando esa ha sido la responsabilidad que los ciudadanos les han dado. Hemos dado una buena lección de carácter y la seguimos dando. Y por ello, deseo expresar mi gratitud a todos los parlamentarios, al Grupo Parlamentario que es en definitiva, el gran reflejo del PSOE por el apoyo que da al Gobierno que presido. Es un apoyo que vale todo, que vale todo para la tarea en los momentos más difíciles o en los menos difíciles.

Por cierto, Felipe, de depre nada, no estamos nada deprimidos los socialistas, estamos con toda la fuerza y todas las ganas. (Aplausos) Y por ello, vamos a seguir ejerciendo con toda la responsabilidad, para hacer dos cosas, primero superar la crisis, garantizar la estabilidad, la solvencia de nuestro país, y segundo, para cambiar las cosas que hay que cambiar y permitir que nuestra economía vuelva a crecer como estos años con más productividad, de manera más sostenible y nos permita recuperar ese afán que es nuestra gran seña de identidad, de favorecer el desarrollo de la igualdad de oportunidades, los derechos y las políticas de bienestar. ¿Sabéis por qué tenemos esa fuerza? Felipe lo ha dicho muy bien y voy a contar una anécdota, voy a revelar un secreto. No suelo hacerlo, porque respeto mucho las comunicaciones privadas, porque es mi obligación además, pero voy a contar una anécdota de por qué es esa fuerza ante las dificultades, es el carácter del partido, del grupo, y también la manera de ser de las personas y de los compañeros que se sienten muy comprometidos y muy leales. Al día siguiente de anunciar en este Parlamento las medidas de ajuste, Felipe González me envió un sms, es el sms o la comunicación más cariñosa y de más apoyo que me ha mandado desde que le conozco, decía más o menos, “hoy más que nunca tienes todo mi apoyo, gobernar es esto, tomar decisiones difíciles y duras”. Quiero contarlo y quiero dar las gracias a Felipe. (Aplausos)

Yo pertenezco a este grupo desde hace muchos años, desde el año 86, fui elegido diputado por León, con 26 años y me incorporé con una ilusión, y con unas ganas enormes a la tarea política en el Parlamento en representación del partido con el me siento unido, en mi cabeza y en mi corazón desde que tengo uso de razón. Seguramente desde antes y el carácter de la lealtad, del sentido de la responsabilidad lo aprendí aquí en el grupo, donde se han vivido, como no puede ser de otra manera, momentos más fáciles, momentos de más euforia y momentos difíciles. Aprendí ese carácter, esa forma de estar y de representar a los ciudadanos en esta institución, la más alta institución de la democracia, porque representa a todos y cada uno de los españoles. Y recuerdo muy bien mis primeros pasos aquí, los recuerdo, debo decir que para mí suponía con 26 años toda una experiencia apasionante, la soberanía popular, el Parlamento, una mayoría del PSOE, Felipe, la oportunidad de votar una investidura a Felipe González en el año 86. Por cierto, que hasta qué punto sería el nivel de responsabilidad y de sentido de las cosas, de cómo había que hacerlas, que recuerdo una de las anécdotas mejores que guardo de esta casa. Porque en aquella votación, y no fue la única, mi compañero de escaño, no voy a decir el nombre, por alto sentido de la responsabilidad y, aunque, como sabéis, la votación de investidura es siempre pública, uno se puede equivocar fácilmente en la votación electrónica, pero para no equivocarse cogía un papel ponía un sí, se lo ponía en el escaño para cuando llegara el momento de su llamamiento y decir sí. Así era, hasta ahí llegaba el sentido de la responsabilidad de lo que teníamos. Tengo que decir que algún compañero de los que hay aquí se acordará de quién era el compañero. Bueno, más allá de la anécdota, ese carácter y ese sentido de la responsabilidad lo he vivido en el Grupo Parlamentario Socialista y compruebo con gran satisfacción, seguro que Felipe también, que ese carácter permanece vivo y me atrevería a decir, incluso se ha fortalecido, el sentido de unidad, el sentido de solidaridad, el sentido de compañerismo. Mantengámoslo por encima de todo, porque es fundamental para la tarea que tenemos por delante y porque debemos de dejar esa huella, esa manera de ser a los que vengan en el futuro a tener las máximas responsabilidades. No sólo porque es bueno para el PSOE y para el Gobierno de España, sino porque es fundamental para la estabilidad del país. Una estabilidad que al final se cuaja en el Parlamento como todos sabemos, una estabilidad que requiere responsabilidad.

Felipe comentaba antes lo que había dicho Durán y tiene mucha razón. Ahora yo no estaría tan seguro de lo que van a hacer en Presupuestos. (Felipe González: “Ni yo”) (Risas) Por ello, creo que hay que dejar que llegue su momento.

Desearía, desearía destacar cuatro grandes aportaciones, cuatro grandes huellas que ha dejado la tarea histórica de los Socialistas desde Pablo Iglesias hasta nuestros días. Las enumeraré, porque están en la mente de todos, pero siempre hay que priorizar. Podrían ser muchas esas grandes ideas, esos grandes conceptos de país, pero quiero referir sólo cuatro.

Primero la aportación a la democracia, desde la responsabilidad, de manera especial, con altura de miras a la Transición, en la política de concordia y en la afirmación en todo momento de los Pactos, de los grandes Pactos Constitucionales y Políticos en donde siempre ha estado el PSOE desde el año 77. Somos la única gran fuerza política que ha estado en todos los grandes Pactos que derivan de la Constitución. De ahí que hayamos tenido, y tengamos, ante todo, una vocación de ser columna central de la democracia.

Dos, la educación. Si algo ha definido y, seguramente de manera muy destacada, la etapa de los años 30 al PSOE en su trayectoria de raíces en la sociedad española, de profundas raíces, ha sido su afán por la educación, su afán por extender la educación en este Parlamento. Y en este Parlamento hubo grandes nombres que trasladaron las mejores ideas de la Institución Libre de Enseñanza en una época y luego hubo grandes gobiernos como el de Felipe, y buenos ministros, que nos trajeron la extensión de la educación, la igualdad de oportunidades, el nacimiento casi de las becas, y las universidades accesibles. De tal manera, que mucho se critica a nuestro sistema educativo, y pocas veces se mira de dónde veníamos y pocas veces se recuerda, se recuerda que somos uno de los países donde la igualdad de oportunidades en el sistema educativo es mayor y eso ha sido gracias a la extensión de la educación, a la dedicación de recursos públicos y de becas. Sí, de gasto público, ese gasto público al que tiene tanta alergia la derecha y aquellos que se reputan en el terreno de los neoconservadores, porque ciertamente no les motiva la igualdad de oportunidades, la educación. Y con la educación y con la política de mejora de la educación, de fortalecimiento de la formación profesional, de impulso de nuestras universidades a que ocupen un papel más destacado en el ránking de las grandes universidades, es como conseguiremos la productividad y la competitividad. Es y será, lo ha sido siempre, pero hoy más que nunca, el mejor y el gran estímulo para el crecimiento a largo plazo.

Tercero, somos el partido de las políticas sociales. Oír estos días a algún dirigente o a alguna dirigente del PP produce sonrojo. Somos el partido de las políticas sociales. Las grandes conquistas sociales en España llevan la firma del PSOE. Los derechos de la jornada laboral, la extensión del sistema público sanitario, la extensión de un sistema de pensiones no contributivas. Y en la etapa más reciente, como bien sabemos, la Ley de la Dependencia, el esfuerzo de nuevas políticas sociales en pro de la conciliación con la educación infantil de cero a tres años, y todas aquellas que constituyen esa perspectiva tan transformadora y necesaria para la sociedad española porque es una de las causas de nuestros problemas estructurales de incorporar cada día más mujeres a la igualdad de oportunidades y al trabajo.

Y cuarto, junto a la democracia, la educación y las políticas sociales, es Europa. Europa. Debo decir, hoy más que nunca Europa. Compañeras y compañeros, no nos engañemos, el ataque al euro es una manifestación coyuntural por una situación. A Europa se la cuestiona porque su unidad política, que no es fácil de construir, Felipe lo sabe muy bien, y a 27 aún más, es el único modelo en el mundo donde se ha conseguido a la vez creación de riqueza y un amplio estado de bienestar. Esto es lo que está en cuestión y cuando una cierta corriente de pensamiento, (…) y todos aquellos que propagan ideas que han tenido un predominio muy notable desde la etapa Reagan, Tatcher, o Tatcher, Reagan, piensan en Europa críticamente es por desarrollo de nuestro estado de bienestar. Para añadir a continuación, no van a poder mantenerlo. Para añadir a continuación, no pueden competir con los países emergentes. Bien, Felipe decía, y todos los análisis coinciden en que Asia es en estos momentos el continente, la región del mundo, donde se va a concentrar el crecimiento más alto, es probable. Es probable, pero ¿hasta cuándo habrá en China, en la India, en Brasil un desarrollo de la conciencia de la defensa de los derechos de los ciudadanos del desarrollo del bienestar?

Porque este es el problema del desequilibrio en el mundo, que Europa compite con un gran estado de bienestar y con derechos de los trabajadores y otros compiten todavía en un estado muy embrionario, que veremos cuánto dura, porque la historia demuestra que en la medida que el crecimiento económico se produce en un país, la demanda de derechos y de extensión de políticas sociales, el estado del bienestar, también se va a generar, por tanto, esa es la cuestión. Esto es lo que está en cuestión. Y por ello, Europa tiene que salir de esta crisis, que no empezó aquí, como sabemos, tiene que salir con dos lecciones claras.

La primera, no podemos permitir que las debilidades políticas, en el desarrollo de una Unión más perfecta de Europa en su política económica y especialmente en la zona euro, debiliten nuestras expectativas. Porque en el, entre comillas, ataque, o en la crisis de la deuda o de los riesgos de solvencia de los países de la zona euro, hay tanto un problema de riesgo económico, de percepción de riesgo económico, como de percepción de riesgo político, porque las decisiones tardan porque no hay una autoridad política en las instituciones europeas suficiente que respalde el euro, porque una moneda única exige, además de una moneda única y un banco central único, una política fiscal coordinada, una política presupuestaria coordinada, y una política de competitividad equilibrada. Esta es la gran, la primera lección. Y el gran riesgo, que esta crisis pueda hacer que unos países de Europa, o de la zona euro, sus ciudadanos, entiendan que puede ser una carga el conjunto de la Unión, una moneda común porque se está creando una imagen injusta de que hay países que ponen sus recursos para apoyar los riesgos de otros, concretamente, la relación entre norte y sur. Imagen injusta porque no se corresponde a la realidad, en lo que es la constitución europea y en lo que ha sido estos años.

Y segundo, tenemos que defender las ideas del modelo social europeo y del estado del bienestar. Y que ahora tengamos que hacer un ajuste fiscal imprescindible es compatible, no sólo compatible, sino que es el requisito para que podamos seguir perfeccionando nuestro estado del bienestar y la igualdad de oportunidades.

Y es verdad que como consecuencia, en esta crisis tenemos que abordar dos o tres reformas en España determinantes. Las estamos abordando, las vamos a hacer, igual que en otras épocas tocaron hacer reformas difíciles. Tenemos ahora que vivir la tercera modernización de la economía española. La primera fue la que hizo en los años ochenta Felipe, modernizó la economía, la segunda fue la que nos permitió entrar en el euro, gran parte de la tarea se la dejó Felipe y luego la culminó el PP.

Y ahora tenemos que hacer una tercera modernización de la economías española, para hacerla más competitiva. ¿Cuál es el gran problema? El gran problema, Felipe, y lo sabemos muy bien, es que cada vez que tenemos una crisis económica, pasó en los 70, pasó en los 90, e incluso por encima de ahora, el paro duplica en su crecimiento la tasa de la media europea. Ya pasó en el 93, en el 94, que superamos el 20% de paro, y ahora cuando habíamos llegado al umbral más bajo de la historia, que era el 8% en la media europea, tenemos una crisis, es verdad que la crisis de crédito y la crisis financiera, con un sector inmobiliario como teníamos desarrollado, afecta mucho al empleo, nos vuelve a producir el mismo fenómeno. Y por tanto, somos capaces, como economía hemos sido capaces de crear mucho empleo en las etapas de crecimiento y destruimos mucho empleo cuando llega una crisis. Así no tenemos una adaptabilidad a una situación de crisis. Este es el principal problema, el principal para garantizar un potencial a medio plazo.

Vamos a abordarlo con la reforma laboral y he de decir, hemos dialogado mucho. El diálogo es siempre útil, haya acuerdo o no, siempre es útil, porque se contraponen las ideas, se escucha a los demás y seguro que la reforma laboral va a ser mejor después de haber dialogado para hacer un mercado laboral que facilite la creación de empleo, que combata la dualidad y la precariedad laboral y que haga más flexible la empresa para la adaptabilidad a las situaciones de crisis, a la productividad a los momentos difíciles. Pero, vamos a hacerlo después de haber escuchado a empresarios y sindicatos.

Por cierto, estos días he oído críticas a los sindicatos, incluso he oído algún líder de la derecha pedir que se suprima el apoyo de los presupuestos a los sindicatos, que con esa cuantía se podría arreglar la congelación de pensiones, de cien mil pensionistas, pero como he leído a algún compañero, resulta que gracias a los sindicatos tenemos pensiones, porque han luchado mucho porque haya pensiones para todos y porque haya pensiones justas y se mejoren y quiero decirlo hoy aquí y denunciar la demagogia de los que criminalizan políticamente todo el día a los sindicatos en nuestro país. (Aplausos)

Y sabéis que hay posiciones que no compartimos con ellos, pero hay que reconocer las cosas como son. Vamos a hacer esa reforma laboral. Y queremos que sea una reforma laboral sustancial, que permita, que permita mejorar nuestro mercado laboral y modernizarlo. Ésta sí que es una modernización pendiente, porque es evidente que presenta males endémicos en el funcionamiento del sistema.

Tenemos que poner en orden nuestro sistema financiero, por cierto, recordamos en pocas ocasiones que ha sido el sistema financiero, quizá, que mejor ha soportado la crisis financiera dentro de los países desarrollados. Aquí no ha quebrado ningún banco, ni mediano, ni pequeño, ni grande. Solamente dos pequeñas cajas han tenido que ser intervenidas y ha resistido con fortaleza. La reestructuración está prácticamente completada, por la fusión que hemos conocido hoy, confiemos en la tarea del Banco de España. Yo estoy seguro que antes del 30 de junio podremos tener toda la información, a la opinión pública, a los ciudadanos, a los mercados, a los inversores, para que se vea que hemos hecho los deberes a tiempo en el proceso de reestructuración imprescindible del sistema financiero.

Y en tercer lugar, tenemos que pensar en nuestro sistema de pensiones a largo plazo, decisivo, y en esto me sirve mucho la presencia aquí de Felipe, porque lo hicimos en el año 85, y mira si hubo buen resultado. Digo que lo hicimos en el año 85, y dio buen resultado, porque hemos tenido un sistema de seguridad social sólido, que ha garantizado el crecimiento de las pensiones, que nos ha permitido hacer un esfuerzo grande en las pensiones mínimas, tan bajas históricamente en este país, porque ha sido muy pobre este país y había mucha gente que cotizaba muy poco. En España nos ha permitido tener un fondo de reserva de la Seguridad Social y nos permite decir hoy que tenemos tranquilidad para los próximos diez o quince años. Pero, ¿no es imprescindible desde el punto de vista de la responsabilidad política, si sabemos que afortunadamente cada día nuestros compatriotas viven más años y están muchos más años con una pensión, afrontar la sostenibilidad financiera? Pues sí, es absolutamente responsable y decisivo. Lo hacemos pensando dentro de 15 años para que las personas que se vayan a jubilar en ese momento puedan tener y ver cómo el crecimiento de la pensión media, que sigue aumentando, que ya está en más de 800 euros al mes, también se produce en ese instante. Y queremos hacerlo en el contexto del Pacto de Toledo, pero lo haremos mirando al futuro, con pleno sentido de la responsabilidad, porque sería irresponsable si sabemos cuáles son las cifras, cuántas personas se van a jubilar dentro de quince años, cuánto nos va a costar eso, no adoptar las medidas hoy para que globalmente, gradualmente podamos tener un sistema con la misma salud que tiene hoy nuestra seguridad social.

Esa son las tres cosas que vamos a hacer, una reforma laboral sustancial, buscando el máximo consenso, escuchando y respetando a todos. Dos, terminar la reestructuración del sistema financiero, abordar el sistema de pensiones y mantener, porque es donde no vamos a aceptar los recortes, donde menos se van a aceptar los recortes, para mantener el estímulo, en la educación, en la investigación al desarrollo y en la innovación. Esa es sin duda alguna la gran palanca para la mejora de la competitividad.

Si hacemos bien esta tarea, y cuantas veces los españoles han demostrado que hacen muy bien las cosas cuando están difíciles, si hacemos bien esta tarea tengo el convencimiento, y si transmitimos, tenemos que hacer un gran esfuerzo, la confianza que este país ha tenido durante 30 años en sí mismo, la confianza de la sociedad española en su futuro y en sus posibilidades, tengo la convicción de que podremos salir mejor que otros de la crisis, con un crecimiento más fuerte y siendo capaces de recuperar puestos de trabajo, de recuperar empleo, para ello hay que hacer bien las reformas y generar la adecuada confianza.

A generar esa confianza estamos obligados nosotros, obligados en primer lugar. Al resto de las fuerzas políticas tenemos que pedirles que aporten confianza, porque aportan incertidumbre cada vez que con una declaración con la que pretenden dañar al Gobierno, ponen de manifiesto una situación injustamente tratada de la economía española y de su potencial como país. Espero, espero y deseo, que cambien de actitud, y que esa posición política de intentar cuanto antes provocar un cambio político en nuestro país, se la piensen, porque normalmente eso no funciona, lo que funciona es pensar primero en España, pensar primero en tu país y luego, en tus intereses partidistas. Lo sabemos muy bien por propio convencimiento y habiendo pasado momentos difíciles.

Toño, diriges un grupo parlamentario del que nos podemos sentir orgullosos. De hombres y mujeres libres, que representan a la gente común, a un partido enraizado en la sociedad. Como ha demostrado a lo largo de su historia, que ha sabido estar y ha sabido sufrir y que sigue estando muy dispuesto a asumir las más altas responsabilidades con el mayor sentido de compromiso con España. Así lo hemos hecho, ese es nuestro testimonio, entre nosotros lo podemos decir, con un cierto grado de humildad, pero también con una afirmación de orgullo, de orgullo sano, como el que siento más que orgullo, siento alegría, alegría de estar con todos vosotros, cariño, aquí al lado de Felipe, de Toño, de esta gente tan buena, gracias. “


INTERVENCIÓN ÍNTEGRA DE FELIPE GONZÁLEZ


“Gracias José Antonio, buenas tardes José Luis. Vamos a ver si me ordeno para no ocupar mucho espacio. Es obvio que me alegro de estar aquí, es tan cómodo, y tiene una parte de revival, esto de reencontrarse con tantos compañeros después de tantos años... pero aún más revival es hablar de cien años. Es verdad que hace 100 años que el primer y único diputado, que vivía más cómodo como único diputado, que tuvimos como Partido Socialista, recogió su acta, y en 100 años hay que reconocer que la vida de partido ha pasado por más tiempos de enorme dificultad que por tiempos, digamos de bonanza. Conviene recordar que las dificultades han crecido en el sentido serio del término, no lo que ahora nos parecen dificultades cuando nos faltaba el oxígeno de la libertad, por lo tanto mientras que tenemos el oxígeno de la libertad, las dificultades no son desdeñables, pero son superables.

Algunas cosas he aprendido de este partido, de mi pertenencia a él y de mis afectos por la tribu a la que hace tantos años pertenezco. Una de las que he aprendido, interesante, es que este partido se mueve mucho más cuando ve una gran dificultad y tiene un propósito que cuando vivimos en una época de cierta bonanza. Entonces, nos hacemos más ciudadanos en el sentido abierto del término, menos responsables. Por tanto, ahora que estamos viviendo momentos de dificultad y que a uno le interpretan lo que dice y lo que no dice, y los silencios, quiero hacer una declaración de principios. Y una declaración de principios que seguro que va a ser malinterpretada, y por tanto, la hago con la intención de que se interprete mal. Cuando el partido va bien, dentro de lo que más me preocupa, y no me he podido separar de eso a lo largo de mi vida política, es que vaya bien el país; cuando el partido va bien, el país va bien, a mí me cuesta menos trabajo tomar distancia. Me resulta relativamente fácil, tomar una cierta distancia, con la teoría del jarrón chino en los departamentos pequeños, mejor es tomar distancia. Pero cuando el partido va con dificultades porque el país pasa por dificultades y nos cuesta trabajo encontrar el propósito y el sentido, en una crisis tan angustiosa como la que estamos viviendo, yo me siento más próximo y más disponible. Por lo tanto, que nadie se engañe, mientras más dificultad haya, más proximidad sentiré. Cuando interpretan que hay una distancia crítica, no distancia crítica cuando las cosas van bien; cuando las cosas van mal, militancia pura y dura. Sin dejar... (aplausos) sin renunciar porque no puedo o no sé, sin renunciar a decir lo que pienso.

¿Queréis que os diga alguna de las cosas de las que pienso, de lo que pienso? Creo que es un buen homenaje a Pablo Iglesias y a todos los que desde entonces nos representaron en el Parlamento con la conciencia clara de que representaban intereses generales de nuestro país. Os diré unas cuantas cosas, en estos momentos de confusión y en buena medida de irresponsabilidad en el debate político ante una situación de crisis sistémica y global, por tanto que afecta a todo el mundo y que afecta más a unas partes el mundo que a otras, y afecta más a Europa, donde no nace la crisis, pero que se contagia rápidamente, que al propio centro de poder, donde nace la crisis, que es EEUU. EEUU probablemente este año, seguramente este año, va a crecer un 3,5% y Europa, lo más probable es que tenga un crecimiento muy próximo a cero. Si es que con la broma esta que acaba de hacernos la señora Merkel no volvemos a retroceder por debajo del crecimiento cero. Como me siento libre lo puedo decir, Alemania es el único país que le quedaba margen de maniobra para hacer políticas anticíclicas, también hay margen de maniobra a nivel europeo, fondo europeo y pensiones... Pero ha decidido que no, que ella, también hace política procíclicas, por tanto, va a cortar o recortar. Para lo único que nos sirve en esta terrible confusión del debate es para recordarle al PP, que Alemania ha hecho el ajuste después, y Gran Bretaña después, e Italia después y Francia después... Y que este Gobierno de improvisadores lo hizo antes. (risas y aplausos) Conviene recordarlo, es muy elemental... Por tanto, en algo nos ayuda, no ayuda a la salida de la crisis, el recorte alemán, ¿eh? No lo crean, es el único país exportador de capital, entre otras cosas porque los demás consumíamos lo que ellos exportaban y mientras tanto congelaban en términos reales los salarios, durante 12 años, ha crecido un punto y medio la masa salarial en términos netos, poder adquisitivo en 12 años... Aquí los horarios han crecido lo que quieran y las pensiones, incluida la fase de congelación han crecido en los últimos 6 ó 7 años más que en los últimos 12 ó 14 anteriores. Por lo tanto, digamos que tenemos que tener nuestro argumentario.

Pero qué es lo que pasa y lo que pasa a Europa y lo que nos pasa. ¿Cuál debería ser nuestro propósito? Porque yo tengo la angustia de pensar que el mundo cambió en los últimos 20 años desde la caída del Muro de Berlín, y que cambió, no sólo porque se acabó la política de bloques y no sólo porque con la liquidación de la política de bloques, el único elemento homogeneizador del mundo con la excepción de Cuba y Vietnam... digo, de Corea del Norte... es la aceptación del mercado, no es el mismo mercado en todas partes... A mí cada día me irrita más ese diálogo que tenemos con el mercado. Es que el mercado nos obliga... a mí no me han presentado todavía al “señor mercado” para saber a qué nos obliga y a qué le obligamos nosotros, defensor como fui del mercado en aquel dramático congreso del 80, cuando no estaba de moda. Tampoco podemos estar en un diálogo permanente con el mercado. ¿Qué nos pasa? ¿Por qué estamos pagando más el precio, el coste de la crisis, de la implosión financiera internacional, que otras regiones del mundo, incluso las que lo provocaron? Llegamos a analizar por qué estamos pagando más precio por esa implosión financiera, alguna claridad tendremos de qué tenemos que hacer para salir de la crisis, independientemente del diálogo con el mercado, que yo por lo menos, no lo hago. Simplemente, digo cuál es nuestro propósito, nosotros queremos como socialdemócrata, no sé cuantos quedan, eh? Pero como socialdemócratas, nosotros lo que queremos es tener una economía de mercado con cohesión social y sostenible desde el punto de vista medioambiental, ¿verdad? Esto es lo que queremos. No queremos caer en una utopía regresiva de liquidar el mercado, hay algunos que están en esa tentación, pero es un propósito estúpido, por tanto, queremos una economía social de mercado y sostenible; para que sea desde el punto de vista social, no sólo desde el punto de vista medioambiental, sostenible, esa economía, tiene que competir en una nueva realidad, que es la nueva realidad global y esa realidad entre otras cosas dice que en los próximos 15 años el 70% de la riqueza mundial la van a producir los llamados países emergentes. El 70% del crecimiento, perdón, del PIB, lo van a producir los países emergentes. Se acabó la época de las tres zonas económicas superdesarrolladas que eran Europa, EEUU, Japón... Japón lleva 12 años lamiéndose las heridas. Pero para que esa economía añada el valor que necesitamos para hacer nuestra política social, tiene que ser altamente competitiva en la nueva realidad global. Hablar de alta competitividad económica es un lenguaje socialdemócrata... mi problema es que creo que sí (risas) que creo que el trabajo bien hecho, el esfuerzo, la calidad, la excelencia... es socialdemócrata. Y como se trata de Pablo Iglesias, que era un buen tipógrafo, la condición para formar parte del sindicato de la época era pasar por exámenes de cualificación que le permitieran la decisión de entregar un carné, de cualificación profesional que ahora tenemos que conseguir una economía altamente competitiva que añada el valor suficiente para hacer la política de cohesión social que nos identifica y que además sea sostenible desde el punto de vista medioambiental...

Este es nuestro propósito, paso atrás ¿qué ha pasado para que Europa sufra más que los otros? Con una implosión financiera que nace con las hipotecas basura y que revienta exponencialmente cuando hermanitos estos, los LB, lo dejan caer. El mayor banco industrial del mundo, ese sólo banco era el equivalente a todo el sistema financiero de México con 120 millones de habitantes. Era un banco global, por cierto, no era un paraíso fiscal, pero actuaba como si lo fuera, no había contabilidad de las operaciones que hacían y no había ningún control, así que se cayó. Y empieza la crisis por ahí y se contamina Europa, ¿por qué nos golpea más? Porque Europa lleva, cuando digo 20 años, caída del muro... irrupción de la revolución tecnológica, hablo de Europa en su conjunto... distraída 20 años sobre lo que estaba pasando en el mundo, y sobre todo, claramente 10 años desde la aprobación de la Agenda de Lisboa, y su inaplicación porque se les ocurrió, José Luis, aquella cosa que se llama todavía método abierto de operación, que significa que cada uno haga lo que le de la gana. Y cada uno hizo lo que le dio la gana, es decir, no aplicar la estrategia de Lisboa y hacer las reformas estructurales que ya estaban retrasadas para que la economía europea se pudiera incorporar a esta sociedad que llamamos del conocimiento, informacional... lo que se quiera.

Implosiona el sistema financiero global, sobre una estructura absolutamente inadaptada a la nueva realidad económicas global y con poca flexibilidad para adaptarse, porque estamos disfrutando de los éxitos que una época extraordinariamente feliz para Europa, gran potencia económico industrial, no económico tecnológica; gran capacidad de generación de empleo; gran cohesión social; mucha igualdad y mucho derechos, un círculo virtuoso capaz de competir en la economía de la época. Y ese modelo que en el sentido del pacto, del pacto entre todos para ser competitivos y socialmente solidarios, ese modelo si no se adapta a la situación del siglo XXI, a la revolución tecnológica, la nueva realidad económica mundial, simplemente es morir lentamente, declinar lentamente. Y no lo puede hacer cada país por su cuenta. Esta historia que cuentan, no es que usted ha hecho el ajuste porque lo han obligado, ¿y los franceses quién los obligó, a los británicos quién los obligó? Lo hicieron después. Todavía que digan, los griegos los obligaron, pues sí, se encontraron un pastel nada que ver con Hungría. Aquí mientras que hay un país que le va mal por la razón que sea, la oposición con un sentido patriótico admirable, dice estamos como ese país. ¿A que no dicen estamos como Gran Bretaña?

Tenemos mejores cifras que Gran Bretaña como país ¿Eso quiere decir que tengamos buenas cifras? No, tenemos cifras jodidas. Pero las de Gran Bretaña son comparables a peor. Tenemos mejores cifras de exportaciones que Francia, oye que es Francia, que la señora Francia. Y por tanto, digo no hay que menospreciar nuestras posibilidades, pero tampoco utilizarlas (-hay un corte de sonido-). Las reformas que necesitamos hacer, por tanto, el impacto de la implosión financiera en la economía europea es mayor que en EEUU, donde se produce, porque la estructura productiva de la UE y la pérdida de competitividad ha sido mayor en los últimos diez años que en EEUU, punto ¡ya! Y eso es común a todos los países europeos. Y aprobamos un tratado de unión económica y monetaria y sólo se desarrollo lo monetario y no la parte de la unión económica. Y cuando se desarrolla lo monetario, José Luis me lo oyó decir en aquella cena a la que me invitaron tardíamente, porque ya habíais comido todo, esta una falta de educación. Estaban enredados en arreglar el problema de Grecia y terminaron la reunión y tardaron dos meses más en arreglarlo, es decir, que había una elección regional en no se donde, venga un poquito de seriedad, hay que ver lo que hemos pagado por el retraso de dos meses en rescatar lo que sí o sí teníamos que rescatar, que era a Grecia, el precio que hemos pagado con el señor mercado allí enfrente especulando.

Digo pues en esa cena tardía, es verdad que dije, hoy no me quiero meter con nadie y como Rodríguez Zapatero está acostumbrado a que haga la crítica de nuestro propio país, no se nos va a ofender. Pero aquí hay unos pocos que cuando me oigan comprenderán que también me refiero a ellos sin mencionarlos. Así fue, exactamente así, dije bueno, estamos en una situación que es una situación que nos exige reaccionar con liderazgo, y propuse tres cosas, que brevemente son las siguientes.

Hay que mantener políticas anticíclicas, pero como hay varios países que ya han perdido el margen de maniobra para hacer políticas anticíclicas, ya lo han ha agotado, como es el caso de España, tienen que ser los que puedan hacerla que asuman el liderazgo y además tiene que ser la UE como conjunto, porque si se frenan bruscamente las políticas anticíclicas es muy probable que ese atisbo mínimo de crecimiento se convierta en un no crecimiento o en un decrecimiento.

Segundo, hay que hacer la reforma del sistema financiero ya, en algún momento tendremos que mandar en los mercados. Yo hoy he visto en la prensa por la mañana con alegría, otra cosa es como se toman las decisiones, que Sarkozy y Merkel le llaman la atención a la Comisión Europea, a la que no le dejaron actuar, dicho sea de paso, para que regule los movimientos de capital a corto o para que los prohíba, los famosos (…), hoy dicen que se controlen los movimientos de capital, los movimientos a corto de capital, que se empiece a regular el sistema financiero, pues claro, para mañana es tarde. Pues claro si hay movimientos especulativos de medio y de largo plazo, sin afianzamiento, eso significa, ah! lo diré en Román Paladino, es que hoy comprar siete cosechas de arroz se puede hacer afianzando el 5% del valor estimado de las siete cosechas. Si tuviera qua afianzar el 60% de las siete cosechas, te aseguro que los movimientos especulativos a futuro bajaban de 100 a cinco. ¿Por qué creo que hay que regular el sistema financiero, el funcionamiento del sistema financiero global? Porque se está incubando la siguiente crisis financiera, porque nada ha cambiado en el sistema de funcionamiento financiero.

¿Para qué se ha reclamado la vuelta de la política? que me dio un ataque de alegría, a pesar de que se reclamaba por la magnitud de la crisis. Vengan los políticos a sacarnos del agujero en que nuestra irresponsabilidad nos ha metido, acompañados por la mano invisible del mercado. Rescátennos y hemos rescatado a muchos, hablo de los operadores financieros, del hundimiento en el que estaban con dinero público, vale decir, con dinero de los contribuyentes. Y una vez rescatados, cuando ya están, digamos aflorando, dicen no y además ahora especulo contra ustedes porque han desequilibrado las cuentas públicas, pues claro para rescatarlos. Para rescatarlos hemos gastado mucho dinero público para rescatarlos. Pero ahora no se meta usted a regular esto y le hemos incluso a Obama a Wall Street a decir con mucha claridad cuál tiene que ser la reforma del sistema financiero, con un remate que era una revolera final, que ni en mi tierra lo entienden. Y les pido a ustedes que me ayuden a la reforma del sistema financiero, a la gente de Wall Street, pues más bien creo que no van a estar de acuerdo, más bien creo que no van a ayudar, creo que él no se lo decía por eso, se los decía porque sabe que hay muchos congresistas que no le darán su apoyo si sus amigos de Wall Street no les dan el apoyo. Por tanto en esa situación, segunda recomendación, regulen el sistema financiero antes de que la locura del sistema financiero lo regule a usted.

Y tercera operación, hay que meter elementos de gobernanza en la unión económica, en la UE, no sólo monetaria, por qué, vamos a ver, España tuve la ocasión de explicarlo anoche, 17 minutos era. España era el mejor alumno del pacto de estabilidad y de crecimiento de la UE, 37% de deuda pública; 2,5 de superávit presupuestario; 4% de crecimiento y 5% de crecimiento del empleo, pacto de estabilidad y crecimiento. ¿Quién lo cumplía mejor Alemania? No, por cierto.¿Francia? no, por cierto, España lo cumplía mejor que todos, pero en 20 meses hemos pasado de eso a 11 puntos de déficit. Dice bueno, es por irresponsabilidad, no, al contrario, por responsabilidad, por cierto, no suficientemente explicada, eso sí lo reprocho. Por qué, hombre porque se ha caído un 27% los ingresos y hay algunos que dicen no, lo que hay que hacer es bajar los impuestos para que mejore la economía, es decir, como Cameron, por cierto, acaba de bajar el IVA hasta el 20.

Bueno es una broma, es una broma, una irresponsabilidad. ¿Cuánto ha aumentado el gasto social? ¿Cuánto estamos de verdad invirtiendo en aguantar, en paliar el efecto en términos de crisis económica de la implosión financiera? ¿Cuánto hemos puesto en línea para rescatar al sistema financiero? ¿Y cuántas políticas activas hemos hecho? Son cuatro cantidades, cuatro cifras que definen la diferencia entre más 2,5% hasta menos 11%, de un superávit de un 2,5 a un 11% de déficit, con el añadido del crecimiento de la deuda, que sigue siendo de las más bajas de Europa, 20 puntos por debajo de la media. Por tanto nosotros tenemos, Europa tiene sus problemas, su impacto y nosotros tenemos neutros problemas específicos, con nuestro modelo productivo, con nuestros propios errores y nuestros aciertos y sigue siendo una sociedad dinámica, con posibilidad de rebotar esta sociedad.

Pero bueno a lo mejor es progresista decirle a la gente que hay que trabajar más y por cierto a lo mejor es más importante vincular el salario a la productividad por hora de trabajo, que discutir sobre no se qué otras cosas de la reforma del mercado de trabajo. Porque todo el mundo entiende que cuando digo que la productividad en cualquier colectivo humano a igualdad de salario la define el que menos trabaja, eso es inevitable, el que menos rinde define el rendimiento del conjunto, pero eso es que lo entiende todo el mundo, absolutamente todo el mundo (-hay un corte de sonido-). Que no eran por España, eran para todos, hablé del caso español y tenía, ¿Cómo se llama el irlandés, Bruton? se le notaba en el rostro, lo tenía enfrente, 100% del presupuesto dedicado al rescate del sistema financiero, el equivalente a la riqueza de un año, del producto bruto, el equivalente a la riqueza de un año, nosotros hemos destinado poco a eso, pero si no se dan prisa las cajas a lo mejor nos va a costar más, que se den prisa rápidamente en reformarse, Por tanto tenemos que tener un propósito claro y movilizarnos.

Estamos mal, si estamos mal, pero si está mal el país, estamos mal nosotros. Es absolutamente irresponsable la oposición, sí, pero si la peor desgracia que le podía pasar a España es dejar al país en manos de una oposición irresponsable como esta. Y tenemos dos años, José Luis tenemos dos años y dos años en la época en la que vivimos, es un camino infinito, en dos años puede pasar de todo, hagamos que pasen las cosas bien.

Debo decir que el discurso de Durán i Lleida me pareció muy duro pero correcto, pero con un fallo, un gran ejercicio de responsabilidad apoyando las medidas de ajuste y un incomprensible ejercicio de irresponsabilidad, que nadie le reprochó, anunciando que no votará el presupuesto, pero si no lo conoce. ¿Cómo es posible que esté en contra de lo que uno no conoce? (aplausos) Pero uno de los problemas que tenemos es de psicología colectiva, cuando nos sentimos faltos de cariño por un lado y por otro hasta eso nos parece menos malo, y de agradecer, estamos con ganas de aplaudir... mire usted, le aplaudo la responsabilidad de apoyar la política y le critico la irresponsabilidad de decir que no va a apoyar los Presupuestos sin conocerlos. Si por lo menos me dice… y cuando lleguemos a los Presupuestos nos veremos las caras... porque si no estamos de acuerdo no lo apoyaremos... Pero, por favor, recordemos esas cosas, son elementales. Es la recuperación del debate político consistente y lo necesitamos.

Necesitamos que se movilice este partido para explicar qué tipo de economía queremos y por qué, y cómo lo vamos a hacer y por qué estamos sufriendo diferencialmente más que otros. Y qué esfuerzo tenemos que hacer, y ha llegado un momento en que ya no vale hablar sólo de derechos, tenemos que hablar de las obligaciones de todos los ciudadanos. Y ese es un buen momento para nosotros, José Luis, recordando a quien estamos recordando, a Pablo iglesias.

Si uno debe, como país, el 300% del PIB, que es un poco menos de lo que debe Gran Bretaña, más o menos lo que debe Holanda, etc, Tiene que saber que para pagar el 300% tiene que ajustarse el cinturón en el 20% si gana lo mismo el año que viene y el otro y el otro...Y lo tiene que pagar en 20 años, es elemental, pero eso lo sabe cualquier familia que tiene una hipoteca, por tanto hay que explicar las cosas como son y para pagar mejor, y para eso, tenemos que crecer y tenemos que crecer, productividad por horas de trabajo y excelencia, y para eso tenemos necesidad de la reforma de la formación de capital humana, para añadir valor, pero también tenemos la necesidad de decirnos a nosotros mismos hay que esforzarse más y el nivel de la productividad no lo puede marcar el que menos trabaje de un colectivo, sino el que más trabaje y para que lo marque tiene que tener una compensación por ese mayor esfuerzo, es tan elemental como la vida misma. Si no, ¿por qué? ¿Por qué uno se va a esforzar más que otro?

Así que en este camino, en estos momentos en que nos da la depre, porque las cosas van mal, José Luis, y nos da la depre colectiva, le quiero decir a este partido que es uno de los momentos menos malo que hemos vivido de nuestra historia y con más expectativa, y por favor, recuerden que cuando ganamos las elecciones en el 82 teníamos 4500 dólares per cápita y ahora tenemos 34500 y todavía a día de hoy, con el golpe de la crisis, algo que no me gusta decir, lo recordaré, tenemos un PIB un poquito superior a Italia, ¿quién nos lo hubiera dicho? Por tanto, estamos mal, pero es mucho peor que estar mal, tirar piedras contra nuestro propio tejado como hace permanentemente la oposición, como hace irresponsablemente el PP, están peor otros países pero no se autoflagelan. Portugal no está mejor que nosotros pero la oposición se siente solidaria con el Gobierno, aquí no, aquí no, hombre... aquí si te ve la yugular al descubierto el PP, muerde sin compasión, así que vamos a taparnos la yugular y a trabajar para que esperen no dos años, José Luis, para que esperen otros 6 más por lo menos. “



1 comentario:

Anónimo dijo...

a lo mejor la ayuda que necesitaba Zapatero era de Gonzalez, no lo se la verdad... escuchar este comentario que yo he oido esta mañana en Punto Radio http://www.puntoradio.com/popup/audio.php?id=44405