Raúl Santiago García López


Raúl Santiago García López


lunes, 27 de diciembre de 2010

Contenido y continente

Algunos dirigentes políticos, sindicales y empresariales siguen empeñados en hacernos creer que la audiencia televisiva es la que da credibilidad a lo que se trasmite, desmereciendo el contenido a favor del continente.

Esto a los ciudadanos nos pone en la tesitura de valorar ya no solo el contenido de lo que se dice sino también el continente de dónde se dice. Una prueba creo que desafortunada por aquellos que tienen la responsabilidad de velar por la seriedad de las instituciones. Seriedad no es significado de inmovilismo pero si lo es de respeto, por lo que son y por lo que tienen que representar: todas nuestras instituciones.

Últimamente algunos de estos empiezan a alzar la voz contra fenómenos televisivos que aspiran a ser los representantes de los ciudadanos en las instituciones, sin pararse a pensar que este cambio de papeles, en parte esta propiciado por su ligereza a la hora de valorar el continente en el que nos transmiten el contenido.

Yo les pido un poco de tranquilidad y que piensen como se trasmitirá el contenido en función de cual sea el continente televisivo. Porque ese resultado es el que la ciudadanía veremos, así que después no se echen las manos a la cabeza si resulta que los televidentes preferimos al fenómeno televisivo del foráneo que solo busca un impacto puntual en audiencias o conocimiento.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cuota de pantalla

Las elecciones en Catalunya nos ha dejado un nuevo escenario parlamentario. Estas elecciones hemos visto nuevamente como quienes son populares por ejercer otro tipo de responsabilidades lejos del servicio general al conjunto de la ciudadanía se valen de ella para obtener representación en los parlamentos e instituciones.

Pero si bien eso en principio no es negativo, personalmente sí me parece perjudicial que los partidos y los representantes institucionales acudan a programas televisivos simplemente por el hecho de la audiencia que les puedan dar, sin pararse a valorar si ejercen un mínimo de seriedad y servicio público.

Yo creo que todo no vale para hacer llegar un mensaje, creo que nuestros representantes tendrían que ser mas serios a la hora de elegir los medios por los que nos transmiten sus ideas, sus propuestas o sus programas electorales, ya que luego nos podemos encontrar que personas o personajes de la farándula televisiva quieran ocupar el espacio que los representantes políticos o institucionales abandonan para tener el mayor share televisivo.