El Partido Popular ha empezado a calentar motores de cara a los comicios de mayo, pero principalmente de cara a los que, según ellos, desalojen a Zapatero e impidan al candidat@ de los socialistas revalidar la victoria en el 2012.
Pues bien, este PP ha empezado a calentar los motores, pero no de la maquinaria electoral, sino de la maquinaria del insulto, la descalificación y el ataque de todo aquello que no sea parcialmente beneficioso a sus intereses electorales.
Estos días nos hemos encontrado como dirigentes del PP, mientras Rajoy hace ruedas de prensa sin preguntas, arremeten pública e injustamente contra la imparcialidad de RTVE, se permiten insinuar que Zapatero tendría que haber estado internado en el campo de exterminio Nazi “Auswitch” o hablan de la “recuperación nacional” con el mismo carácter involucionista a la hora de mantener y ampliar derechos ciudadanos, de la misma manera que lo hacia la derecha española de 1939.
El Partido Popular ha decidido calentar los tercios y los tiempos, anteponiendo el insulto y la descalificación a las propuestas electorales, enrareciendo el ambiente con falsas acusaciones y salvaguardando la paridad de sus candidaturas con imputados por el Gürtel y con imputados por otros actos de enriquecimiento personal.
Pues bien, este PP ha empezado a calentar los motores, pero no de la maquinaria electoral, sino de la maquinaria del insulto, la descalificación y el ataque de todo aquello que no sea parcialmente beneficioso a sus intereses electorales.
Estos días nos hemos encontrado como dirigentes del PP, mientras Rajoy hace ruedas de prensa sin preguntas, arremeten pública e injustamente contra la imparcialidad de RTVE, se permiten insinuar que Zapatero tendría que haber estado internado en el campo de exterminio Nazi “Auswitch” o hablan de la “recuperación nacional” con el mismo carácter involucionista a la hora de mantener y ampliar derechos ciudadanos, de la misma manera que lo hacia la derecha española de 1939.
El Partido Popular ha decidido calentar los tercios y los tiempos, anteponiendo el insulto y la descalificación a las propuestas electorales, enrareciendo el ambiente con falsas acusaciones y salvaguardando la paridad de sus candidaturas con imputados por el Gürtel y con imputados por otros actos de enriquecimiento personal.