Estas semanas, nuevamente estamos asistiendo al ataque mas despreciable que puede haber, el ataque por el físico de una persona, y mas si como es habitual, esos ataques se hacen a mujeres, que además de jóvenes, tienen una alta responsabilidad en la vida institucional y publica de nuestro país.
De nuevo algunos que se denominan periodistas, vuelven a demostrar que el periodismo esta en una crisis de identidad entre la información y la ética periodística de la que algunos carecen, habitualmente enmarcados en medios conservadores o del Tea Party Spanish.
Como ciudadano no puedo más que unirme solidariamente ante todas las mujeres que sufren esta persecución caduca y machista de estos denominados medios de información, y de esos supuestos periodistas, que escriben y permiten la edición de este tipo de material que denigra a la mujer y hace un flaco favor a la lucha real por la igualdad.
Pues bien, desde estas líneas, quiero expresar, mi más rotunda repulsa y condena hacia estos ataques que sufren todas las mujeres, y que como ciudadano me niego a fomentar y dar pábulo. Pido a los profesionales de los medios de comunicación, así como a la FAPE, la condena de estas actitudes por esos pseudo periodistas y su rechazo profesional.
De nuevo algunos que se denominan periodistas, vuelven a demostrar que el periodismo esta en una crisis de identidad entre la información y la ética periodística de la que algunos carecen, habitualmente enmarcados en medios conservadores o del Tea Party Spanish.
Como ciudadano no puedo más que unirme solidariamente ante todas las mujeres que sufren esta persecución caduca y machista de estos denominados medios de información, y de esos supuestos periodistas, que escriben y permiten la edición de este tipo de material que denigra a la mujer y hace un flaco favor a la lucha real por la igualdad.
Pues bien, desde estas líneas, quiero expresar, mi más rotunda repulsa y condena hacia estos ataques que sufren todas las mujeres, y que como ciudadano me niego a fomentar y dar pábulo. Pido a los profesionales de los medios de comunicación, así como a la FAPE, la condena de estas actitudes por esos pseudo periodistas y su rechazo profesional.